La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales informó este sábado que impulsará una serie de estrategias en el sureste del país para la protección del jaguar, el felino más grande de América, el cual continúa catalogado como especie en peligro de extinción.
La dependencia federal precisó, mediante un comunicado, que las acciones se enfocan en la conservación de los ecosistemas donde habita la especie, la aplicación de resultados de investigaciones científicas y la promoción de la concientización sobre la coexistencia entre humanos y felinos.
Como parte de estas estrategias, la Semarnat, a través de su Oficina de Representación Estatal (ORE), presidió la Reunión del Grupo de Conservación del Jaguar en el estado de Yucatán, entidad que concentra una parte importante de la población de este felino en México.
Durante el encuentro, celebrado el 6 de febrero, autoridades ambientales, especialistas y organizaciones civiles analizaron el escenario actual de la especie con el objetivo de actualizar los procedimientos implementados para su conservación.
La dependencia detalló que en la reunión se abordaron propuestas clave, entre ellas el cuidado de selvas y bosques donde se mantiene la especie, el fortalecimiento de los procesos de inspección y videovigilancia, así como la evaluación de su censo poblacional.
Asimismo, se planteó la erradicación de la cacería furtiva y del comercio ilegal, el reforzamiento de la colaboración interinstitucional y el incremento de la participación social para la preservación del jaguar.
De acuerdo con la Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar, la situación del felino mostró una mejora en 2025, ya que el tercer censo nacional registró 5,326 ejemplares en territorio mexicano, lo que representa un incremento de 10 por ciento en la población en los últimos años.
No obstante, proyectos impulsados por el Gobierno de México, como el Tren Maya, han generado impactos negativos al clasificar a la especie como “fauna nociva” y provocar la degradación de su hábitat en el sureste del país.
A estos factores se suma la deforestación, el avance de la agricultura industrial, la caza ilegal y el desarrollo inmobiliario en zonas protegidas.
El jaguar fue una de las primeras especies incluidas en el Apéndice I de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres en 1973 y actualmente es considerado un símbolo de la responsabilidad compartida para la conservación del patrimonio natural y cultural del continente americano.

