Las delegaciones de Rusia, Ucrania y Estados Unidos concluyeron la primera jornada de sus negociaciones trilaterales en Ginebra para intentar acercarse a un acuerdo de paz entre Moscú y Kiev.
Las delegaciones empezaron a retirarse del hotel donde se reunieron, que dedicaron a tratar aspectos políticos y militares, bloques sobre los cuales se continuará debatiendo, según indicó el negociador ucraniano, Rumtem Umérov.
Las delegaciones se han reunido en el amplio salón de un lujoso hotel del barrio internacional de Ginebra, con una decena de participantes por la parte ucraniana y por la rusa, mientras que por Estados Unidos han estado en la parte central de la mesa en forma de “U” el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff; y Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump, según fotos facilitadas por los organizadores suizos.
Witkoff y Kushner habían mantenido horas antes negociaciones también en Ginebra con Irán sobre su programa nuclear.
Umérov detalló que primero se trabajó de forma conjunta, para luego continuar con las deliberaciones por grupos y que “los debates se centraron en cuestiones prácticas y en los mecanismos para llegar a posibles soluciones”.
“Agradecemos a nuestros socios estadounidenses su interacción constructiva y su disposición a trabajar a un ritmo eficaz”, señaló.
En su discurso nocturno, el presidente ucraniano, Volodómir Zelenki, recordó que sus enviados a Ginebra seguro plantearían a la delegación estadounidense preguntas en relación a los constantes ataques de Rusia, que no se han detenido pese a que Estados Unidos propuso a ambas partes abstenerse de atacarse mutuamente y que Moscú parecía haber aceptado el llamamiento para facilitar las negociaciones.
El mandatario aseguró que su país está dispuesto a avanzar rápidamente hacia un acuerdo digno para poner fin a la guerra, mientras que acusó a Rusia de preferir los misiles y las versiones “fantásticas sobre temas históricos” por encima de la “diplomacia real y una paz duradera”.
La delegación rusa, encabezada por el asesor presidencial, Vladímir Medinski, indicó que no ofrecería declaraciones, luego de que el Kremlin indicara más temprano que no debían esperarse noticias de esa primera de 2 jornadas previstas.

