La directora del Instituto para el Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable (Imades), Angélica Jiménez, advirtió que los desarrolladores de vivienda deben contar con autorización expresa para cualquier intervención en arbolado, particularmente en el caso de especies como la parota.
Explicó que, si bien el nuevo Ordenamiento Ecológico del Territorio ha permitido mayor control en la instalación de fraccionamientos, el hecho de contar con autorización en materia de impacto ambiental no implica permiso automático para derribar, podar o trasplantar árboles.
Precisó que cualquier movimiento de arbolado debe sujetarse a un programa de manejo específico, el cual debe ser aprobado por el municipio correspondiente. Además, cuando se trate de especies como la parota, se requiere una opinión técnica del Imades para que la autoridad municipal pueda autorizar o negar la intervención.
Jiménez señaló que actualmente ya no se presentan las irregularidades del pasado, cuando surgían fraccionamientos campestres sin apego a los planes de desarrollo urbano. Subrayó que hoy los proyectos deben ajustarse a la planeación municipal y a la normatividad ambiental vigente.
La funcionaria recordó que la tala indiscriminada contribuye a problemáticas como las “islas de calor”, por lo que hizo un llamado a desarrolladores y particulares a regularizar cualquier trámite antes de intervenir áreas arboladas.

