El Rapid de Viena fue sancionado con 100 mil euros (unos 117 mil dólares) de multa y el cierre parcial de su estadio en los 3 partidos importantes tras los disturbios en el clásico contra el Austria de Viena el pasado 15 de febrero.
Durante la 348 edición del clásico vienés, los aficionados del Rapid lanzaron petardos y otros artefactos pirotécnicos al campo en los momentos finales del partido, que acabó en 2-0 a favor del Austria.
Dos personas resultaron heridas y se presentaron 117 cargos, según informan medios locales.
Ese encuentro fue el primer gran clásico con público visitante tras otros incidentes ocurridos en el choque entre los 2 grandes clubes vieneses el 24 de septiembre de 2024.
Entonces se produjo una invasión del campo y violentos enfrentamientos entre los fanáticos de ambos equipos, que dejaron 27 heridos.
Tras esos incidentes, los 2 clubes acordaron jugar los próximos 4 clásicos sin afición visitante.
El Rapid, el club de futbol más grande de Austria, aceptó la sanción emitida por el comité disciplinario de la Bundesliga austríaca y anunció que no utilizará de forma voluntaria la asignación de entradas para la sección visitante en el campo del Austria de Viena durante los próximos 3 años.
El Austria de Viena, por su parte, también fue sancionado -con una multa de 48,400 euros (unos 57 mil dólares)- por el uso no autorizado de pirotecnia en el partido del 15 de febrero pasado.
Entre los 3 partidos con aforo limitado en casa del Rapid destaca el encuentro del próximo 8 de marzo contra el Red Bull de Salzburgo, actual líder en la tabla, en el que la capacidad del estadio (28,300 espectadores) deberá ser reducida a menos de la mitad.

