Reino Unido y Francia rechazaron este martes (24) en el Consejo de Seguridad de la ONU las acusaciones de Rusia sobre sus presuntos planes para entregar armas nucleares a Ucrania, que Moscú atribuyó a su Servicio de Inteligencia Exterior.
El embajador ruso en la ONU, Vasili Nebenzia, en un discurso de 15 minutos en el que arremetió contra los países europeos, a los que llamó “nazis”, por su apoyo a Ucrania durante los 4 años que dura la guerra, reiteró las acusaciones del Kremlin.
La Inteligencia rusa, dijo Nebenzia, “publicó un informe extraordinario sobre los planes de Londres y París de entregar a Kiev armas nucleares o la llamada bomba sucia, así como los medios para su lanzamiento”.
El diplomático ruso, que afirmó que “otras capitales occidentales” conocen los planes y que Berlín “se ha negado a participar”, declaró que los dirigentes británicos y franceses “han quedado marginados del proceso de resolución” de la cuestión ucraniana y “perdido definitivamente el contacto con la realidad”.
Tras esa intervención, Stephen Doughty, ministro de Estado británico para Europa, América del Norte y Territorios de Ultramar, que presidía el Consejo, asumió sus funciones de representante y tildó las alegaciones de “absoluta mentira”.
“Es él quien ha perdido el contacto con la realidad”, dijo Doughty, que tildó la acusación de “desinformación” rusa y de “intento de desviar la atención de su invasión continua, no provocada e ilegal de Ucrania”.
“Puedo asegurar categóricamente a los miembros de este Consejo que el Reino Unido sigue plenamente comprometido con sus obligaciones en virtud del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares y con la prevención de la proliferación de armas nucleares. No estamos proporcionando ni proporcionaríamos armas nucleares ni capacidades relacionadas a Ucrania”, declaró.
El embajador francés, Jérôme Bonnafont, secundó las declaraciones del británico y aseguró que la “acusación constituye una burda maniobra de desinformación”, una “mentira, simple y llana, carente de toda base fáctica”, y afirmó que Francia es un “miembro responsable” del Tratado.

