El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró ante el Congreso, durante su discurso sobre el Estado de la Nación, que su país cuenta ahora con “la frontera más sólida con diferencia” y en mucho tiempo. Destacó que los cruces fronterizos han caído a cero y que los controles han permitido reducir el tráfico de fentanilo en un 56% en un año, logros que atribuyó a sus políticas de seguridad y migratorias.
“En los últimos 9 meses, han sido admitidos a Estados Unidos cero extranjeros ilegales. Pero siempre vamos a permitir personas que ingresen legalmente, gente que amará nuestro país y trabajará duro para mantener nuestra nación”, dijo el mandatario, resaltando que la fortaleza de la frontera es clave para proteger a los estadounidenses y garantizar la seguridad nacional.
El presidente vinculó la política fronteriza con sus propuestas de reforma electoral, al pedir al Congreso aprobar la Ley “Salvar a Estados Unidos”, que exigiría identificación y prueba de ciudadanía a todos los votantes. Trump aseguró que esa medida busca impedir lo que considera un fraude electoral rampante, aunque grupos críticos advierten que podría dificultar el derecho al voto de millones de ciudadanos, especialmente mujeres y personas sin pasaporte o con documentos de identidad desactualizados.
Trump también destacó los avances en economía y energía como parte de su estrategia para fortalecer la nación. Anunció que las grandes empresas tecnológicas podrán construir sus propias plantas de electricidad para reducir costos y garantizar suministro, defendió nuevos aranceles del 10% sobre importaciones y firmó una orden ejecutiva para impedir que firmas de inversión compren masivamente viviendas unifamiliares, protegiendo así el “sueño americano”.
En su discurso, el mandatario defendió la efectividad de sus políticas de seguridad y fiscalización en la frontera, asegurando que la coordinación de agencias federales y locales ha permitido interceptar cargamentos de fentanilo y combatir el tráfico humano, consolidando un control sin precedentes. Al mismo tiempo, se refirió a la reducción de la violencia en el país como un reflejo de estas medidas.
La Corte Suprema fue otro tema abordado por Trump, quien calificó como “desafortunada” la decisión de limitar sus llamados “aranceles recíprocos”, aunque aseguró que los nuevos gravámenes del 10% no requerirán intervención del Congreso y podrían sustituir parcialmente los impuestos sobre la renta. El presidente defendió esas acciones como parte de su estrategia para proteger la economía nacional.
El discurso se da en un año electoral clave, con las elecciones legislativas de medio mandato en noviembre, donde los republicanos buscan mantener sus ajustadas mayorías en el Senado y la Cámara de Representantes. Trump combinó en su alocución un mensaje de fortaleza en la frontera con propuestas económicas y de seguridad, buscando proyectar la imagen de un país protegido y próspero bajo su administración.

