En Armería, los problemas de drenaje que enfrentan colonias como Sagrado Corazón y Lázaro Cárdenas continúan generando inconformidad ciudadana, reconoció la regidora Sonia Hernández Cayetano durante la sesión de Cabildo, donde aseguró que la atención a esa situación es una prioridad para la actual administración.
La edil informó que recientemente acudió a la parte baja de la calle México, tras recibir una solicitud de gestión por parte de vecinos, donde constató brotes de aguas negras en la vía pública e incluso al interior de algunas viviendas.
“Entiende uno el sentir y la molestia de las personas, porque la suciedad y el olor son insoportables. En algunas viviendas ya está brotando el drenaje”, expresó.
Hernández Cayetano señaló que la administración ha trabajado con los recursos disponibles y ha realizado acciones concretas, como la instalación de un nuevo tramo de red sanitaria desde la zona de La Luz del Mundo hacia el kiosco, con el objetivo de evitar el colapso del sistema existente. No obstante, reconoció que se requiere seguimiento para resolver de fondo la problemática.
Indicó que, aunque el Gobierno municipal realiza gestiones y mantiene labores de mantenimiento, también es necesario el apoyo de la ciudadanía para evitar que el sistema vuelva a obstruirse.
Explicó que cuando acudió el equipo Vactor -unidad especializada en desazolve-, durante los trabajos se detectó gran cantidad de basura, ropa y botellas dentro de las alcantarillas. “Por mucha estrategia que haga el gobierno, si la ciudadanía no pone de su parte, el problema continúa. Salía ropa, salía basura; todo eso termina en las bombas y provoca que el drenaje vuelva a colapsar”, advirtió.
La regidora reiteró que existe coordinación entre los integrantes del Cabildo del Ayuntamiento de Armería para atender esa situación y dar certeza a la población de que se está trabajando en una solución, especialmente en puntos críticos como la avenida Lázaro Cárdenas, donde el problema ha sido recurrente.
Finalmente, hizo un llamado a la población para evitar arrojar desechos en la vía pública o en el sistema de alcantarillado, ya que esas prácticas agravan las fallas y afectan directamente a las propias familias del municipio.

