El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) anunció la implementación de 6 nuevas Unidades de Trasplante de Médula Ósea en distintas regiones del país, con el objetivo de reducir listas de espera, ampliar el acceso a terapias altamente especializadas y mejorar la supervivencia de pacientes pediátricos y adultos con padecimientos oncohematológicos.
De acuerdo con un comunicado de premsa, el titular de la Coordinación de Oncología, Donación y Trasplantes del IMSS, Enrique López Aguilar, informó que esa expansión se apoya en la red de Centros de Referencia Estatal para la Atención del Niño y la Niña con Cáncer (OncoCREAN), que actualmente suma 36 unidades bajo un enfoque de medicina de precisión.
Las nuevas unidades estarán ubicadas en Tijuana, Baja California; en el Hospital General Regional de Especialidades “XIV de Septiembre” en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; Cancún, Quintana Roo; Orizaba, Veracruz; la Unidad Médica de Alta Especialidad Hospital de Pediatría del Centro Médico Nacional de Occidente, en Jalisco; y Metepec, Estado de México.
El especialista explicó que la selección de esas sedes responde a criterios como la incidencia de cáncer, la ausencia previa de unidades de trasplante y la necesidad de fortalecer la cobertura en regiones con menor acceso, particularmente el sureste del país. Asimismo, destacó que en los últimos 5 años ha aumentado el número de pacientes con indicación de trasplante, derivado del incremento de casos atendidos y de la evolución de los tratamientos.
Precisó que hasta 30% de niñas y niños con leucemia puede presentar recaídas, lo que hace necesario el trasplante de médula ósea para incrementar sus posibilidades de curación. Actualmente, estos procedimientos se concentran en un número limitado de hospitales, lo que genera acumulación de casos y traslados prolongados.
El IMSS prevé que las nuevas unidades atiendan tanto a población pediátrica como adulta, aprovechando infraestructura y personal especializado. El trasplante de médula ósea, subrayó López Aguilar, requiere alta especialización, estrictos controles de seguridad hospitalaria y manejo de infecciones, ya que cada paciente puede ocupar una cama hospitalaria entre cuatro y seis semanas.
Con esa estrategia, el IMSS busca fortalecer la capacidad resolutiva institucional y atender de manera prioritaria al 20% de pacientes oncológicos pediátricos con peor pronóstico, considerando que la supervivencia global en cáncer infantil alcanza el 80%.
Las unidades contarán con cuartos aislados con presión positiva, filtros especiales, áreas controladas por gradientes de acceso y Bancos de Sangre con estudios avanzados. Además, se contempla capacitación reforzada y acompañamiento clínico inicial por parte de expertos que supervisarán los primeros procedimientos para garantizar estándares de calidad y homologar prácticas desde el arranque operativo.

