Un grupo de artistas de ascendencia mexicano-estadounidense se reunió en el muro fronterizo de Tijuana para construir con barro y caracoles una escultura dedicada a la figura del migrante que ha cruzado a Estados Unidos con temor a sufrir violencia por parte de autoridades migratorias.
La intervención artística fue impulsada por el colectivo Proyecto Coyote, con el objetivo de generar diálogo entre creadores chicanos y comunidades vinculadas con la migración de distintos lugares, entre ellos Puerto Rico, Ciudad de México, Michoacán y la propia Tijuana. La pieza fue colocada junto al mar que comparten México y Estados Unidos y busca representar la memoria de miles de personas que han cruzado la frontera y han dejado huella en sus familias.
La artista chicana Cindy Rocha explicó que la escultura también tiene un significado personal, ya que refleja la historia migrante de su familia. “La escultura representa a todos los migrantes que han llegado y para mí es como una representación de mi papá, que es de Tijuana, de la colonia Libertad, y migró a Los Ángeles hasta llegar a Long Beach”, relató en declaraciones recogidas por la agencia EFE.
La obra incorpora elementos simbólicos como caracoles provenientes de Puerto Rico y una mica que perteneció al abuelo de uno de los artistas originarios de Michoacán. También retoma expresiones utilizadas de forma despectiva contra migrantes en Estados Unidos, como “wetback”, término al que aludieron al colocar objetos sobre la espalda de la figura de barro. Los creadores señalaron que este tipo de intervenciones en la frontera suelen ser efímeras debido al entorno natural, aunque buscan generar reflexión sobre la experiencia migrante y la memoria colectiva.

