De acuerdo con el análisis de Integralia, aunque la propuesta de reforma electoral presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum es de menor alcance que lo que se había planteado en los últimos meses, genera un riesgo alto, pues favorece a Morena.
Según el reporte de la empresa consultora en asuntos públicos, la reforma electoral presentada por la presidenta de la República está diluida, pero es igual de riesgosa.
Señala que contrario a lo que se esperaba, la iniciativa aborda de manera muy general varios de los cambios que propone, pero sin tener las reformas secundarias no es posible estimar todas las implicaciones de las modificaciones, pues ahí se podrían incluir temas como la propuesta de reducciones a la estructura del INE, y los detalles sobre la asignación de diputaciones plurinominales.
“Frente a las propuestas de López Obrador (planes “A” y “B” en 2022) y a otras sugerencias planteadas en los últimos meses, como la eliminación o la reducción de diputaciones plurinominales, la iniciativa es de menor alcance. Sin embargo, el conjunto de cambios propuestos genera un alto riesgo, pues favorecen a Morena: reduce el financiamiento público y el tiempo de radio y TV, permite la intervención de partidos y gobiernos para promover consultas populares y autoriza que los gobiernos se promuevan durante campañas, entre otros aspectos”.
Además, el reporte refiere que, de acuerdo con la misma iniciativa, el Congreso de la Unión y las legislaturas locales deberán modificar las leyes secundarias a más tardar el 15 de mayo de 2026; plazo que sugiere que la aprobación de la reforma constitucional y de las leyes secundarias se hará en fast track.
De igual manera, Integralia alertó que lo anterior significa que, de aprobarse dicha reforma, no habrá consenso o negociación parlamentaria con todas las fuerzas políticas (como sí sucedió en reformas electorales previas de gran calado).
Aunado a lo anterior, menciona que existe el riesgo de que la reforma deje vacíos, los cuales el INE tenga que resolver mediante lineamientos (como ya ha pasado por ejemplo en la paridad de género y en diversas disposiciones para la elección judicial).
Asimismo, en su análisis de la propuesta reforma electoral de Claudia Sheinbaum, Integralia ve omisiones relevantes, pues no atiende temas clave que sí deberían regularse (pero que afectarían al partido gobernante), tales como mecanismos para enfrentar la intromisión del crimen organizado en los procesos electorales, los límites de sobrerrepresentación en el Congreso de la Unión, y el transfuguismo parlamentario.
Además, la fecha de la elección judicial se mantiene concurrente con la elección de los otros Poderes, lo cual representa un gran riesgo operativo para el INE y una sobreexposición de información para los votantes.

