En el undécimo día de la ofensiva militar emprendida por Estados Unidos e Israel contra Irán, autoridades estadounidenses advirtieron que este martes será el “más intenso” de toda la operación, en medio de nuevos bombardeos, llamados internacionales a la desescalada y movimientos militares en varios puntos de Oriente Medio.
El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, adelantó que la jornada concentrará la mayor cantidad de cazas, bombarderos y ataques desde el inicio de la guerra, iniciada hace once días contra objetivos del régimen iraní.
Durante la mañana, el Ejército israelí lanzó una nueva oleada de bombardeos contra instalaciones vinculadas al gobierno iraní en Teherán, tras una noche marcada también por ataques aéreos en distintos puntos de la capital.
Ante esta situación, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó que los bombardeos contra instalaciones petroleras en Irán pueden provocar graves riesgos para la salud de la población, particularmente por afectaciones respiratorias y daños en la piel derivados de los contaminantes liberados.
Escalada también en Líbano
La tensión regional también se ha extendido al Líbano, donde Israel realizó nuevos bombardeos contra lo que calificó como infraestructura del grupo terrorista Hizbulá en los barrios del sur de Beirut.
De acuerdo con la Unidad de Gestión de Riesgos en Desastres del Líbano, los ataques han dejado 570 personas muertas y más de 1,400 heridas, además del desplazamiento forzoso de alrededor de 667 mil personas, según datos del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
El estrecho de Ormuz, punto clave
Uno de los focos de mayor preocupación internacional se mantiene en el estrecho de Ormuz, un paso estratégico por donde circula entre 20 y 25% del comercio marítimo mundial de hidrocarburos.
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Ali Lariyani, afirmó que el estrecho puede convertirse en un espacio de “paz y prosperidad” o en un escenario de “derrota y sufrimiento para los belicistas”, en alusión a Estados Unidos.
Por su parte, el Pentágono confirmó que analiza diversas opciones para escoltar embarcaciones comerciales en esa zona, aunque no precisó cuándo comenzarían estas operaciones.
Sin negociaciones inmediatas
En el plano diplomático, el ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, aseguró que su país no pretende mantener una guerra indefinida con Irán y que el conflicto terminará cuando, en coordinación con Estados Unidos, se determine el momento adecuado.
Mientras tanto, el expresidente estadounidense Donald Trump declaró en una entrevista con Fox News que ha escuchado que líderes iraníes desean dialogar, algo que Teherán ha negado de manera categórica.
En el ámbito internacional, Rusia y China han pedido una reducción de la tensión. El Kremlin descartó que el presidente Vladímir Putin vaya a mediar directamente, aunque reiteró su postura a favor de una solución política y una rápida desescalada del conflicto.
China, por su parte, afirmó que mantiene contactos diplomáticos activos con las partes involucradas para promover negociaciones y evitar una escalada mayor.
Nuevos ataques en Irak y tensión regional
La Guardia Revolucionaria iraní anunció además un ataque con cinco misiles contra la base estadounidense de Harir, ubicada en el Kurdistán iraquí.
En este contexto, el presidente de Irak, Abdelatif Rashed, y el primer ministro Mohamed Shia al Sudani reiteraron su respaldo a Irán y pidieron que el territorio iraquí no sea utilizado para acciones militares contra países vecinos.
Irán también negó haber lanzado misiles hacia Turquía, luego de que Ankara interceptara proyectiles en días recientes. Como medida preventiva, Turquía desplegó un sistema de defensa antimisiles Patriot en la provincia de Malatya, en coordinación con la OTAN.
Caen precios del petróleo y del gas
Pese a la escalada militar, los mercados energéticos registraron una caída en los precios. El gas natural bajó más de 15%, hasta situarse en 47 euros por megavatio hora, mientras que el petróleo WTI descendía alrededor de 10.7%, cotizándose en 84.63 dólares por barril, tras haber superado los 100 dólares el día anterior.
Ante la volatilidad del mercado, los países del G7 anunciaron que están preparados para actuar “de forma urgente y con todas las herramientas disponibles” para estabilizar los precios del petróleo si la crisis continúa escalando.

