Lun. Mar 16th, 2026

Viajará una expedición a Groenlandia para analizar el deshielo en el norte del Atlántico

A nivel mundial el flujo de agua dulce hacia el Atlántico Norte podría alterar los patrones que regulan el clima, la meteorología en Europa y contribuir al aumento del nivel del mar. (Imagen tomada de la web)

Un equipo internacional de científicos viajará este verano a Groenlandia para una expedición de 2 meses con el objetivo de analizar la rapidez con la que se derriten los glaciares de la capa de hielo y su impacto climático en el norte del océano Atlántico y a nivel global.

Los investigadores se desplazarán hasta la isla ártica para estudiar el comportamiento de los glaciares con un amplio conjunto de tecnologías, como parte del proyecto de 5 años “GIANT”, liderado por la Prospección Antártica Británica (BAS, en inglés) en colaboración con otras 17 instituciones y financiado por la agencia pública de investigación avanzada del Gobierno británico.

En concreto, la investigación está centrada en predecir con la mayor exactitud posible cuándo se superará el denominado “punto de inflexión”, el umbral en donde el cambio climático en la zona podría volverse irreversible, un hito que algunos expertos sitúan en la década de 2040, explicó el BAS en un comunicado.

“Sabemos que Groenlandia está perdiendo hielo a un ritmo sin precedentes y que esto afectará al océano circundante, desde los fiordos costeros (…) hasta las corrientes que transportan calor a Europa occidental”, dijo en la nota la científica climática del BAS y cocreadora del proyecto “GIANT”, Kelly Hogan, que calificó la expedición de “enormemente ambiciosa y urgente”.

El problema es que, por el momento, no existe suficiente información sobre la interacción entre los glaciares de Groenlandia y el océano circundante y tampoco ha sido posible monitorizar los cerca de 200 fiordos de la isla con modelos informáticos, algo que tratarán de potenciar durante esta expedición.

De acuerdo con el BAS, las implicaciones del deshielo en la isla de soberanía danesa van más allá de sus habitantes, ya que a nivel mundial el flujo de agua dulce hacia el Atlántico Norte podría alterar los patrones que regulan el clima y la meteorología en Europa, así como contribuir al aumento del nivel del mar.

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By EFE

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