La Guardia Revolucionaria iraní (IRGC, por sus siglas en inglés) afirmó haber lanzado un ataque con misiles contra Tel Aviv en represalia por la muerte de Ali Larijani, a quien describió como mártir y que era secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, expresidente del Parlamento y asesor del líder supremo, según un comunicado difundido por medios oficiales.
En la nota, el cuerpo militar aseguró que la ofensiva forma parte de la “ola 61” de la operación “Promesa Cumplida 4” y que empleó misiles de varios tipos, incluidos “Khorramshahr 4”, “Qadr”, “Emad” y “Kheibar Shekan”, algunos de ellos con capacidad de múltiples ojivas.
Irán vinculó la operación a la muerte de Lariyani y “sus compañeros”, sin ofrecer detalles independientes sobre las circunstancias del fallecimiento.
El jefe del Ejército iraní, Amir Hatami, advirtió mientras que Teherán prepara una respuesta “decisiva y disuasoria” contra Israel y Estados Unidos por la muerte del alto cargo, y aseguró que esta se producirá “en el momento y lugar apropiados”, según un comunicado oficial.
El IRGC sostuvo que los proyectiles alcanzaron “más de 100 objetivos militares y de seguridad” y aseguró que los sistemas de defensa aérea israelíes fueron superados durante el ataque. Asimismo, indicó que partes de Tel Aviv habrían sufrido cortes de electricidad y que la respuesta de los servicios de emergencia se vio dificultada.
El servicio de emergencias israelí Magen David Adom (MDA) informó de que 2 personas murieron en Ramat Gan, en el distrito de Tel Aviv, por el impacto en su edificio tras la andanada de misiles de Irán, los primeros fallecidos por ataques iraníes desde el pasado 9 de marzo, lo que eleva a 14 el total de muertos en Israel en la actual escalada, mientras Irán sitúa en más de 230 los muertos y heridos.

