La WNBA y el sindicato de jugadoras lograron un acuerdo verbal para un nuevo convenio colectivo, tras más de 1 año de negociaciones, lo que garantiza el inicio de la próxima temporada y contempla incrementos salariales significativos.
El pacto se concretó luego de una sesión prolongada de negociación y, aunque no se han revelado todos los detalles oficiales, reportes señalan que el nuevo esquema incluye un tope salarial de 7 millones de dólares por franquicia y un reparto del 20 % de los beneficios futuros entre las jugadoras. Estas cifras representan un aumento considerable respecto al límite anterior de 1.5 millones de dólares.
Con el nuevo acuerdo, el salario mínimo alcanzaría los 300 mil dólares, mientras que el promedio sería de 600 mil y el máximo de 1.4 millones, superando por primera vez la barrera del millón. Representantes del sindicato calificaron el pacto como un avance histórico y transformador para el deporte femenil.
La comisionada de la liga confirmó que el convenio permitirá mantener el calendario, cuyo inicio está programado para el 8 de mayo, además de dar continuidad a procesos clave como el draft de expansión, el draft universitario y la agencia libre.

