Educación en línea: preferencias y motivaciones de las mujeres
Por Cinthia Leonora Murillo Avalos, Verónica Rocha Benuto, María Fernanda García Zarate, Ángel Rafael Vargas Valencia e Iván Ulianov Jiménez Macías*
La educación en línea se ha considerado una oportunidad factible y remedial para las personas que deseen continuar sus estudios, adquiriendo relevancia a partir de la experiencia de confinamiento derivado de la contingencia sanitaria por COVID-19 en el año 2020, ya que fue la única forma de continuar los procesos educativos. Esta modalidad, que solía ser cuestionada por su valor y funcionalidad, hoy se reconoce con amplio potencial formativo.
A partir de este periodo, la educación en línea experimentó un incremento notable en su credibilidad, popularidad y reconocimiento como modalidad educativa viable, aunque al mismo tiempo evidenció profundas desigualdades en el acceso a los medios tecnológicos y condiciones de aprendizaje en distintos grupos sociales.
Bajo este contexto, el Centro Universitario de Análisis Estadísticos y de Opinión Pública realizó un levantamiento de datos entre abril de 2024 y octubre de 2025 con el objetivo de conocer las preferencias educativas en línea de distintos grupos poblacionales; los resultados muestran que la participación de las mujeres no solo es significativa, sino que revela patrones particulares en las motivaciones y áreas de estudio elegidas.
En particular, el análisis ha permitido observar que las mujeres han encontrado en el uso de la educación en línea un espacio que les facilita conciliar de mejor manera sus responsabilidades familiares, laborales y académicas.
Uno de los hallazgos más relevantes al estudiar en línea se relaciona con la motivación por adquirir nuevos conocimientos y habilidades, señalada por el 56.4% de las participantes, seguida por el interés en acceder a mejores oportunidades laborales, con el 37.8%, y en última instancia, el incremento salarial, mencionado solo por el 5.8%. Estos resultados evidencian que la decisión de estudiar en línea responde más a una lógica de procesos de formación y crecimiento a mediano plazo que a beneficios económicos inmediatos.
En este sentido, se observa una mayor orientación de las mujeres hacia el uso de la educación en línea como un mecanismo de desarrollo personal y profesional, enfocado mayormente en la mejora de competencias y en la ampliación de oportunidades laborales, sin desvincularse de responsabilidades, como las familiares o domésticas, al ser una opción de adaptación a entornos flexibles de aprendizaje, donde la autonomía, la gestión del tiempo y el acceso a recursos digitales juegan un papel clave.
En cuanto a las áreas de estudio, las preferencias de las mujeres se concentran principalmente en las Ciencias Sociales, que agrupa al 48.0%, seguida por las Ingenierías con un 24.7%; este resultado refleja, por un lado, la persistente presencia de las mujeres en campos tradicionalmente relacionados con la gestión social, la educación, la administración y las ciencias políticas, pero también evidencia un creciente interés hacia áreas tecnológicas y productivas, históricamente masculinizadas.
En conclusión, los datos muestran que la educación en línea no solo ha ganado legitimidad en los últimos años, sino que se ha convertido en un espacio clave para comprender las transformaciones en las trayectorias educativas y laborales de las mujeres. Las motivaciones, la situación laboral y las preferencias disciplinarias revelan que la educación en línea está siendo utilizada como una herramienta estratégica para redefinir los caminos de formación a lo largo de la vida, ampliar oportunidades profesionales y fortalecer la autonomía económica.
* Centro Universitario de Análisis Estadísticos y de Opinión Pública
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