El presidente Emmanuel Macron reiteró que Francia tiene una posición estrictamente defensiva y que no participará en ninguna apertura por la fuerza del estrecho de Ormuz mientras persistan los ataques.
Así lo afirmó durante una rueda de prensa al término de la cumbre de líderes europeos en Bruselas, dominada por la guerra en Medio Oriente, y en la que los 27 rechazaron unánimemente por ahora el envío de ayuda militar a EUA en el estrecho de Ormuz, por el que transita en condiciones normales el 20% del petróleo mundial.
“La posición de Francia es estrictamente defensiva. Su objetivo es proteger a nuestros ciudadanos y nuestros intereses, apoyar a nuestros aliados regionales y preservar la libertad de navegación y la soberanía marítima, y hacer todo lo posible para contribuir a la distensión”, dijo el presidente francés.
Asimismo, aseguró que “una vez que la situación se haya calmado, Francia está dispuesta, junto con otras naciones, a asumir la responsabilidad de un sistema de escolta de buques en el estrecho, en el marco de una misión que no pretende ser una acción de fuerza y que deberá ser objeto de consultas y acuerdos con Irán”.
Dicha misión, añadió, “implica asociar a todos los actores del sector marítimo, tanto transportistas como aseguradoras”.
“En cambio, no participaremos en ninguna apertura por la fuerza del estrecho en el contexto de operaciones bélicas y bombardeos”, reiteró.
Por otro lado, Macron mencionó que Francia pretende “poner a prueba a los principales socios, y en particular a los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU”, sobre “la posibilidad de contar con un marco de la ONU sobre lo que queremos hacer en Ormuz”.

