Entre patadas, tarjetas rojas y polémicas arbitrales, los Bravos de Juárez firmaron un triunfo agónico (2-1) sobre los Tigres y cerraron el telón de la jornada 12 del Torneo Clausura 2026 con una victoria que los acerca a la zona de Liguilla.
Según publica El Universal en su edición digital, el árbitro Adonai Escobedo tuvo una noche complicada desde el primer tiempo. Juárez y Tigres ya se habían hecho daño, primero a través de Joaquim Pereira (8′), quien anotó su segundo gol del torneo con un cabezazo y luego con el empate de Oscar Estupiñán (20′), quien rebotó un disparo de Denzell García y venció a Nahuel Guzmán.
Diego Sánchez fue expulsado por una entrada imprudente sobre Mosquera, pero fue la asistencia del VAR la que confirmó la gravedad de la infracción y por si fuera poco, los entrenadores Guido Pizarro y Pedro Caixinha también abandonaron el campo de juego con tarjetas rojas.
A falta de grandes jugadas en la segunda parte, la polémica se mantuvo. Primero, porque Escobedo, tras ir nuevamente al VAR, decidió no cobrar penalti a favor de los Bravos después de un choque entre el “Patón” y Estupiñán.
Sin embargo, en la frontera hubo “justicia divina” y sobre el final, los Bravos firmaron un agónico triunfo. Monchu (88′) anotó su primer gol en México en un tiro libre desviado por Marcelo Flores y los regiomontanos, a diferencia de lo hecho en Concacaf, no encontraron respuesta.
Juárez tiene un partido pendiente en Querétaro, y hasta entonces, alcanzaron el lugar 10 de la tabla de posiciones con 14 puntos, a tres de zona de Liguilla.
Con información de El Universal

