El consumo de drogas entre adolescentes y jóvenes continúa en aumento, particularmente el de metanfetamina, sustancia que se ha convertido en una de las más frecuentes entre las personas que ingresan a centros de rehabilitación.
Lo anterior lo advirtió el criminólogo clínico Jorge Luis Cuevas Macías, especialista que labora en los centros de rehabilitación Santa María, quien señaló que actualmente la mayoría de los pacientes atendidos tiene entre 15 y 23 años de edad.
El especialista explicó que tanto hombres como mujeres de ese rango de edad están llegando a tratamiento, lo que refleja una problemática creciente entre adolescentes y adultos jóvenes.
Según detalló, muchos de las y los jóvenes comienzan a consumir por curiosidad o por la influencia de su entorno social, sin medir las consecuencias que el consumo puede generar. “Son jóvenes que inician principalmente por curiosidad, por experimentar, por pertenecer a un grupo o por la presión de amistades. Desafortunadamente, cada vez son más los que comienzan a consumir a edades tempranas”, señaló.
Cuevas Macías indicó que la metanfetamina representa actualmente una de las sustancias de mayor impacto entre los internos de los centros de rehabilitación, debido a su alto nivel de adicción y a los graves efectos que provoca en la salud física y mental.
Agregó que la presión social dentro de ciertos círculos de amistades suele ser un factor determinante para que los jóvenes prueben drogas por primera vez. “Hay una presión importante por parte del grupo de amigos, entre comillas, que influye en que los jóvenes prueben sustancias. Lo hacen por sentirse aceptados, pero esto los puede llevar rápidamente a una dependencia”, advirtió.
Ante ese panorama, el especialista subrayó la importancia de fortalecer las estrategias de prevención desde el entorno familiar y social, además de generar mayor conciencia sobre los riesgos del consumo de drogas en edades tempranas.

