Mié. Mar 25th, 2026

COLUMNA: Cotidianas

Por Redacción Mar25,2026 #Columna

Intuiciones

Por Jorge Vega

Hubo un funcionario al que nunca me gustó entrevistar y que por suerte para los periodistas ya se jubiló. Sé que puede parecer extraño, ahora que vivimos en un Mundo cada vez más tecnologizado, pero siempre que lo entrevistaba para difundir el trabajo de su oficina o de sus propios proyectos de investigación o viajes al extranjero, terminaba cansado, como si no hubiera dormido en 2 días.

En lo externo, era una persona agradable, bien acicalado. Pero no dejaba de hablar. Podía estar hablando 2 horas. Era capaz de consumir 2 casetes de una hora cada uno, por los 2 lados. En cuanto me despedía de él con el clásico: “Bueno, en eso quedamos…”, subía un poco el volumen de la voz para que lo siguiera escuchando.

A pesar de ser académico, era de esas personas que jamás aprendieron a hacer síntesis al hablar. Lo que decía en 2 horas cabía fácilmente en una cuartilla o cuando mucho en 1,200 palabras. Me acordé de él porque hoy saludé a una de sus secretarias. Me dijo que durante el tiempo que trabajó con este hombre, hasta le salieron manchas y unos granos raros. Se curó al cambiar de oficina.

Mi intuición era clara: alejarme de ese hombre, pero mi razón decía que estaba exagerando. Después de todo, es complicado ver o incluso sentir cuando otra persona roba tu energía, esos montoncitos de luz que le crecen al corazón. Pero el cuerpo, con mi cansancio y las manchas y granos de su secretaria, no se equivocaba.

Pienso en todos los ladrones de energía que he conocido a lo largo de la vida y me pregunto también si en algún momento, a varias personas, también les causé algún dolor, un malestar o cansancio. El ser humano, ahora lo sé, es un misterio -como han dicho tantos antes que yo-. Uno suele creer que el mal o la energía negativa está en los demás. ¿Y si estuviéramos equivocados?

Carlos Castaneda -tan vilipendiado actualmente- escribió algo que siempre me gustó, en el libro Viaje a Ixtlán: “Un cazador usa su mundo lo menos posible y con ternura…” y “Ser inaccesible significa tocar lo menos posible el Mundo que te rodea. No comes 5 perdices; comes una”. ¿Lo estamos logrando?

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

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