La administradora interina de la Agencia de Seguridad del Transporte (TSA, en sus siglas en inglés), Ha Nguyen McNeill, declaró que, aunque el caos que viven los aeropuertos de Estados Unidos se solucionara ahora, los nuevos agentes de seguridad que el organismo prevé incorporar no estarían listos antes del inicio del Mundial de Futbol que se disputa a partir de junio en el país.
McNeill aseguró que para las fechas del torneo (11 de junio-19 de julio) se espera una gran afluencia de viajeros en Estados Unidos y calificó la situación como una “tormenta perfecta”.
En una comparecencia en el Congreso, la funcionaria afirmó que más de 480 agentes de seguridad aeroportuaria abandonaron la agencia desde que comenzó el cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional, la cartera de la que depende la TSA, y que la formación de los reemplazos requiere entre 4 y 6 meses.
Esto, según Nguyen McNeill, significa que probablemente no habrían completado sus cursos preparatorios para junio, cuando comienza la importante cita deportiva.
El Mundial de 2026, coorganizado también por México y Canadá, prevé entre 6 y 6.5 millones de asistentes a los estadios, según los cálculos de la FIFA.
Estados Unidos albergará aproximadamente el 75% de los partidos de la competencia, por lo que el sector turístico estadounidense considera que más de 1.24 millones de aficionados internacionales viajarán al país, sin contar los residentes del país que también se desplazarán por el país para acudir a los estadios.
La situación en los aeropuertos de Estados Unidos se ha agravado en los últimos días hasta tal punto que McNeill afirmó que se están sufriendo “los tiempos de espera más altos de la historia” como consecuencia del cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional hace más de 5 semanas.
También reveló que la ausencia de agentes se ha disparado a más del 40% en algunos aeropuertos desde que comenzó el cierre debido a la falta de acuerdo para su financiamiento.
Los demócratas se han negado a dar más fondos públicos si no cambian algunos aspectos operativos en las redadas migratorias de la administración del presidente Donald Trump, como reacción a la muerte de 2 ciudadanos estadounidenses por disparos de agentes federales durante los grandes operativos contra inmigrantes en Minesota en enero.

