La Policía Judicial (PJ) de Portugal registró la sede de la Federación Portuguesa de Futbol (FPF) por sospechas de corrupción y fraude fiscal, entre otros delitos, confirmaron las autoridades.
El motivo del registro es la venta de la antigua sede de la FPF en Lisboa, que se vendió por más de 11 millones de euros, según la PJ.
“La investigación, dirigida por el Departamento de Investigación y Acción Penal de Lisboa, se refiere a hechos que podrían incluir los delitos de percepción indebida de ventaja, corrupción, participación económica en negocios y fraude fiscal cualificado”, precisó la entidad en un comunicado.
En el marco de esta investigación, que incluyó 20 órdenes de registro e incautación, la Policía también estuvo en domicilios, bancos, establecimientos y despachos de abogados en los distritos de Lisboa, Setúbal y Santarém.
FPF, “sorprendida” por el registro de la Policía a su sede
Por su parte, la Federación Portuguesa de Futbol se mostró “sorprendida” por el registro de la Policía Judicial a su sede por sospechas de corrupción, y aseguró que “hará todo los posible para hacer frente a cualquier práctica ilícita o delictiva que se descubra”.
“La directiva de la Federación Portuguesa de Futbol fue sorprendida por el registro de su sede por parte de miembros de la Policía Judicial, en el marco de un proceso que implica la investigación de negocios relacionados con mandatos anteriores, concretamente los años comprendidos entre 2016 y 2020”, indicó la FPF en un comunicado.
“La investigación, dirigida por el Departamento de Investigación y Acción Penal de Lisboa, se refiere a hechos que podrían incluir los delitos de percepción indebida de ventaja, corrupción, participación económica en negocios y fraude fiscal cualificado”, precisó la entidad en un comunicado.
Tras conocerse la noticia, la Federación dijo que “será totalmente inflexible en la defensa de los intereses de la institución e intensificará las medidas de auditoría iniciadas (…) el pasado 17 de marzo”.
Además, “será coadyuvante en todos y cada uno de los procedimientos que perjudiquen los intereses patrimoniales y/o reputacionales de la FPF”.
“La Federación Portuguesa de Fútbol hará todo lo posible para hacer frente a cualquier práctica ilícita o delictiva que se descubra y actuará de forma absolutamente intransigente con todas las personas que hayan perjudicado sus intereses”, concluyó la entidad.