Boca Juniors empató 1-1 este martes ante Auckland City y se despidió del Mundial de Clubes sin lograr la goleada que necesitaba para avanzar a Octavos de Final. El equipo argentino quedó tercero en su grupo, por debajo del Benfica y el Bayern Múnich.
El conjunto dirigido por Miguel Ángel Russo dominó la posesión y generó múltiples ocasiones, pero apenas pudo marcar gracias a un gol en propia puerta de Nathan Garrow, mientras que el empate definitivo lo selló Christian Gray con un cabezazo tras un tiro de esquina a los 52 minutos. Ni la presión ni las variantes tácticas lograron revertir el resultado.
La eliminación del Xeneize ya se vislumbraba desde el descanso, cuando en Charlotte el Benfica se imponía al Bayern por 1-0. Con la victoria final de los portugueses, Boca quedó sin opciones matemáticas incluso antes de finalizar su partido. Auckland City, que llegaba tras 2 goleadas en contra, celebró el empate como un triunfo histórico.
En las gradas del estadio en Nashville, el protagonismo fue para la hinchada de Boca, que alentó sin cesar pese a los 34 grados de temperatura, la humedad del 55 % y una tormenta eléctrica que interrumpió el encuentro por más de 40 minutos. El público entonó cánticos de apoyo y rivalidad durante todo el partido.
Durante el segundo tiempo, el VAR anuló un gol a Merentiel y Russo introdujo cambios como el ingreso de Giménez y Braida, pero el equipo no logró romper la igualdad. Boca cerró su participación con 2 puntos en 3 partidos y una actuación por debajo de las expectativas, pese al acompañamiento masivo de su afición.

