Miguel Ángel Russo, técnico de Boca Juniors, asumió este martes toda la responsabilidad por la eliminación de su equipo del Mundial de Clubes, tras el empate 1-1 frente a Auckland City en el GEODIS Park de Nashville. El resultado dejó al club argentino fuera de la siguiente fase del torneo.
“Me hago responsable de todo”, declaró Russo en la rueda de prensa posterior al encuentro. “No hay excusas. Tenemos que seguir mejorando y buscando ganar”, agregó. Boca necesitaba una goleada para aspirar a la clasificación, pero no logró superar al conjunto neozelandés, ya eliminado y de condición semiprofesional.
Durante su intervención, el entrenador sostuvo que el equipo debe volver a enfocarse en los desafíos del torneo local. “Nos tocan partidos muy duros como el fútbol argentino. Hay que volver a la realidad y hacerse fuertes”, señaló. El empate fue el tercer partido sin victoria de Boca en el certamen.
El técnico también destacó que, a pesar del desenlace, el torneo deja enseñanzas: “Todo esto nos sirve para muchísimas cosas en lo positivo, y también mejorar lo que nos falta”, indicó. El conjunto argentino terminó tercero en su grupo, detrás de Benfica y Bayern Múnich, con 2 puntos en 3 partidos.
Russo concluyó que, si bien el equipo esperaba un desenlace diferente, ahora deben enfocarse en corregir errores. “Seguro que esperábamos otro final”, afirmó ante la prensa.

