Canadá anunció una ayuda financiera de 500 millones de dólares canadienses (360 millones de dólares estadounidenses) a la siderúrgica Algoma para mitigar los efectos de los aranceles impuestos por Estados Unidos a las importaciones canadienses. Del total, 400 millones serán proporcionados por el Gobierno federal y 100 millones por la provincia de Ontario, mediante préstamos con intereses por debajo de lo disponible en el mercado.
El ministro de Finanzas, François-Philippe Champagne, indicó que la inversión ayudará a la empresa a adaptar sus operaciones, mantenerse competitiva y proteger empleos. La ministra de Empleo, Patty Hajdu, destacó que la medida garantizará que trabajadores y empresas puedan prosperar ante los aranceles y la incertidumbre global.
Algoma, la única siderúrgica independiente de Canadá, emplea a 2,800 personas y tiene sus instalaciones en Sault-Ste-Marie, localidad fronteriza. Tradicionalmente, el 60 % de su producción se destinaba a Estados Unidos, pero tras los aranceles del 50 % aplicados por el presidente Donald Trump, la compañía perdió casi la totalidad de sus ventas en ese país.
Michael Garcia, consejero delegado de Algoma, señaló que la ayuda es crucial para enfrentar la acción “sin precedentes” del Gobierno estadounidense y permitirá transformar la empresa, asegurando su supervivencia incluso si los aranceles se mantienen en el futuro.

