La FIA declaró “riesgo de calor” para el Gran Premio de Singapur de este fin de semana en el Circuito Urbano de Marina Bay, lo que obligará a los equipos a instalar un sistema de refrigeración para pilotos en sus monoplazas.
El organismo rector de la Fórmula 1 introdujo esta medida después del Gran Premio de Qatar 2023, cuando las extremas temperaturas encendieron la alarma sobre la seguridad de los conductores. El reglamento establece que la alerta se activa si el pronóstico supera los 31 grados en sesiones de Sprint o de carrera.
El sistema, compuesto por bomba, acumulador térmico, conductos hidráulicos y un chaleco ignífugo con tubos internos, tiene como único propósito enfriar a los pilotos. Aunque el uso del chaleco es opcional, todos los componentes deben instalarse. La normativa también contempla un ajuste en el peso mínimo de los autos: +2 kg en prácticas y clasificación, y +5 kg en Sprint o Gran Premio.
George Russell, de Mercedes y director de la Asociación de Pilotos, probó previamente el chaleco refrigerante en Bahréin y destacó su utilidad. Se prevé que durante los 3 días de actividad en Singapur la temperatura supere los 30 grados con alta humedad, lo que convertirá nuevamente a Marina Bay en una de las pruebas más exigentes del calendario.

