Decenas de venezolanos se manifestaron en Roma, cerca del Vaticano, para exigir la liberación de presos políticos en su país, en la víspera de la canonización de los 2 primeros santos venezolanos: el médico José Gregorio Hernández y la religiosa Carmen Rendiles.
Los manifestantes se concentraron en la plaza del Risorgimento, donde colocaron en el suelo fotografías de los detenidos y pancartas con el lema “una canonización sin presos políticos”, mientras pedían la libertad de unas 900 personas. Más tarde, se trasladaron a la plaza Pío XII, frente a San Pedro, donde cantaron por la libertad y reclamaron que “sin libertad no hay paz”.
El pasado 29 de septiembre, la líder opositora y Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, solicitó al papa León XIV que intercediera por la liberación de los presos políticos antes de la canonización. En respuesta, el Gobierno de Nicolás Maduro y la Fiscalía venezolana negaron la existencia de detenidos por motivos políticos y aseguraron que todos enfrentan cargos por delitos comunes.
La canonización de Hernández y Rendiles ha sido vista por organizaciones civiles, activistas de derechos humanos y la Iglesia venezolana como una oportunidad para reiterar su llamado a liberar a los encarcelados por razones políticas. El pasado 7 de octubre, la Conferencia Episcopal Venezolana consideró el acto como “una ocasión propicia” para que el Estado otorgue medidas de gracia a los detenidos.

