Tras la protesta de productores agrícolas por la situación que vive el campo mexicano, hace 8 días, el presidente de Productores Unidos por Colima y de la Sociedad de Producción Rural de Arroceros Colimán, Arnoldo Vizcaíno Rodríguez, fijó su posicionamiento señalando que no es moral responsabilizar al Gobierno de Claudia Sheinbaum por dicha problemática. Sin embargo, cuestionó la burocracia que impera en el sector y acusó de mentirosa a la delegada de la SADER en el estado, Esmeralda López Mendoza.
En una rueda de prensa, Vizcaíno Rodríguez reconoció que la crisis del campo es un problema endémico, aunque consideró que el Gobierno de la República deberá atenderlo con seriedad.
“La autosuficiencia alimentaria se perdió desde 1970; se han venido dando tumbos, cayendo y levantándose. Estamos en un punto de inflexión donde el Gobierno de la República, al que le tenemos plena confianza, tendrá que hacer lo propio. Tiene con qué y tiene compromiso con el campo mexicano. Creemos que más temprano que tarde se llegará a una nueva relación con los productores”, expresó.
Añadió que este año la producción de maíz se encuentra en un punto crítico: “Si seguimos por este camino, podríamos tener deficiencias en maíz blanco. México siempre ha sido deficitario en maíz amarillo, usado para alimento del ganado, pero ahora el peligro está en el maíz blanco”.
Asimismo, dijo que en productos como arroz, frijol, trigo, leche y carne, México ha sido deficitario desde hace muchos años, por lo que consideró que la producción de alimentos básicos debe declararse prioridad nacional, incluso por encima del petróleo.
Pese a ello, reconoció que la balanza comercial del país sigue siendo favorable gracias a la exportación de frutas, legumbres y hortalizas, lo que permite compensar la importación de productos básicos. “Sin embargo, no es esa la realidad que queremos”, apuntó.
El líder arrocero señaló que los costos de producción en el campo están fuera de control, por lo que el Gobierno debería intervenir. Reconoció, además, que la corrupción en Segalmex, ocurrida en 2023, afectó gravemente al sector.
“Los costos de producción suben sin freno, pero los precios de garantía sí tienen freno. A esto se suman los problemas de burocracia. Todos saben lo que pasó en Segalmex el año antepasado, un acto de corrupción reconocido por todo Mundo, que afectó muchísimo”, subrayó.
Recordó que los arroceros de Colima entregaron sus cosechas desde noviembre pasado y aún no reciben los estímulos comprometidos a la producción de básicos. También insistió en la necesidad de reactivar los subsidios agrícolas y de impulsar la investigación agropecuaria.
Por otra parte, criticó el programa federal de subsidio a los intereses de créditos agrícolas y responsabilizó a la delegada de la SADER en Colima, Esmeralda López Mendoza, de la falta de cumplimiento en los apoyos.
Explicó que el año pasado los arroceros de Colimán gestionaron una línea de crédito con la Caja Popular 15 de mayo, con una tasa del 14% y el compromiso de bajarla al 13 % este año. Sin embargo, tras inscribirse en la convocatoria federal para acceder al subsidio de intereses, no han recibido el recurso.
“Ahí estamos los arroceros, haciendo a un lado a la Caja 15 de mayo para inscribirnos al programa de subsidios promovido por la delegada de la SADER, y ¿qué pasó? Ya están espigando las parcelas de arroz y es hora que no sale el crédito. Ese tipo de burocracia es insoportable”, denunció.
Finalmente, Vizcaíno Rodríguez reiteró sus señalamientos contra la funcionaria federal:
“Son fregaderas lo que hicieron. No sé de quién sea la culpa, pero nosotros tratamos con la cabeza del sector. No conozco funcionaria más mentirosa que la que está en la SADER, y lo digo con pruebas si ella quiere que lo acreditemos”, concluyó.

