El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en Colima, Rodrigo Ramírez, advirtió que el incremento de impuestos a bebidas azucaradas afectará directamente a los consumidores finales, ya que los restaurantes y establecimientos deberán ajustar sus precios para absorber el impacto del nuevo gravamen.
En una entrevista, Rodrigo Ramírez explicó que el aumento estimado será de entre 4 pesos por refresco, lo que inevitablemente se trasladará al precio al público. “El afectado será el cliente final. Como comerciante no hay de otra más que subir el precio del refresco, y al final quien termina pagando es el consumidor”, señaló.
El dirigente restaurantero consideró que, aunque las empresas refresqueras podrían registrar una disminución temporal en sus ventas, el hábito de consumo se mantendrá. “Aunque suba el precio, la gente seguirá pidiendo su refresco. Es un producto muy arraigado en la costumbre del comensal mexicano”, apuntó.
Añadió que ese tipo de incrementos impactan en la economía cotidiana de las familias y generan ajustes en los costos de operación de los restaurantes, que ya enfrentan presiones inflacionarias en insumos y servicios.
El representante de la Canirac destacó que el sector restaurantero mantiene disposición para dialogar con autoridades fiscales y buscar mecanismos que mitiguen el impacto económico de la medida, tanto para los negocios como para los consumidores.

