Los Angeles Lakers despidieron este jueves (20) a Joey y Jesse Buss, hijos del fallecido expropietario Jerry Buss, semanas después de que la NBA aprobara la venta del equipo al empresario Mark Walter. Ambos ocupaban cargos ejecutivos en el departamento de operaciones de baloncesto.
La cadena ESPN informó que la salida de los hermanos forma parte de una reestructuración interna. Joey se desempeñaba como vicepresidente de investigación y desarrollo, mientras que Jesse era asistente del mánager general. En un comunicado, ambos agradecieron a la afición por el apoyo durante sus 20 temporadas en la organización y expresaron molestia por la forma en que concluyó su ciclo.
Con su despido, Jeanie Buss permanece como la única integrante de la familia en la estructura directiva de la franquicia. Actualmente, funge como gobernadora del equipo y se prevé que continúe en el cargo pese a la venta. Walter acordó en junio la compra de la mayoría accionaria por 10 mil millones de dólares, operación aprobada por unanimidad por la NBA el 30 de octubre.
La familia Buss había mantenido la propiedad de los Lakers desde 1979, etapa en la que la franquicia conquistó 11 de sus 17 campeonatos. Tras la muerte de Jerry Buss en 2013, el equipo quedó en manos de sus hijos, con Jeanie al frente.

