El Real Madrid logró en Grecia su primer triunfo oficial ante Olympiacos, impulsado por una actuación estelar de Vinícius y por los 4 goles de Kylian Mbappé, pero sin disipar la fragilidad defensiva que mantuvo vivo al rival durante todo el encuentro.
El equipo de Xabi Alonso, obligado a reaccionar tras 3 malos resultados, respondió con pegada. El técnico realizó 6 cambios en su 11 inicial: Lunin regresó a la portería ante la baja de Courtois; Mendy reapareció desde abril; Carreras ocupó el central por la plaga de lesiones; y Tchouaméni acompañó a Camavinga en la medular. Sin embargo, la búsqueda de solidez no se tradujo en seguridad. Olympiacos explotó su plan habitual, con balones directos y llegada desde segunda línea, y abrió el marcador a los 8 minutos con un disparo ajustado de Chiquinho.
La reacción del Real Madrid llegó desde el desequilibrio constante de Vinícius y la contundencia de Mbappé. Entre el minuto 29 y el 36, el francés firmó un triplete: primero, tras un pase con el exterior de Vinícius; después, con un testarazo tras combinación con Güler; y finalmente, al ganar un balón largo de Camavinga para definir cruzado. Esa ráfaga devolvió al Madrid al partido pese a sus constantes desajustes atrás, que obligaron a Lunin a intervenir con grandes paradas ante El Kaabi y Chiquinho.
El intercambio de golpes continuó. Olympiacos descontó con un cabezazo de Taremi al inicio de la segunda parte, pero Mbappé volvió a aparecer a la hora de juego para firmar su cuarto gol de la noche, asistido nuevamente por Vinícius. El brasileño mantuvo su exhibición individual, generando ocasiones y exigiendo a Tzolakis, pero el resto del equipo perdió intensidad y permitió que el conjunto griego retomara el impulso.
En el tramo final, una defensa desconectada dio vida al rival. El Kaabi marcó el 4-3 en el minuto 81 y rozó el empate en un par de acciones, mientras que un disparo de Hezze encendió las alarmas en el cuadro blanco, que terminó pidiendo el final pese a su festival ofensivo.

