La Federación Internacional de Asociaciones de Futbolistas Profesionales (FIFPro) elaboró un informe en el que se plasma la precaria realidad del calendario del futbol profesional femenino y en el que se analizó la diferencia entre la excesiva carga de partidos de algunas jugadoras, como la española Aitana Bonmatí, con el escaso tiempo de juego de otras.
El informe, llamado “Carga de trabajo precaria: futbol profesional femenino”, FIFPro analiza la carga de partidos y de viajes y el descanso de 300 jugadoras de más de 30 ligas nacionales en la temporada 2024-25, y esclarece cómo el tamaño de la liga y el acceso a las competencias internacionales están afectando al tiempo total de juego competitivo de las jugadoras.
“En un extremo del espectro, las jugadoras están expuestas a una carga cada vez mayor de partidos y viajes, con poco tiempo para descansar. En el otro extremo, las jugadoras no tienen acceso a suficientes partidos competitivos, lo que dificulta su desarrollo y el crecimiento y la competitividad del futbol femenino en general”, destaca el informe.
Desde que FIFPro comenzó a recopilar datos en 2020, las 15 mejores jugadoras han disputado 50 partidos o más en una temporada, una lista que encabeza la española Aitana Bonmatí.
Bonmatí fue la que más jugó, participando en 60 partidos en 6 competencias con el Barcelona y la Selección de España. El 57% de sus partidos se disputaron con menos de 5 días de recuperación desde el anterior.
Un caso parecido al de la colombiana Linda Caicedo, quien tuvo un porcentaje aun mayor de estos partidos consecutivos (62%) con el Real Madrid y Colombia; además, viajó casi 95 mil kilómetros en 18 desplazamientos durante la temporada.
Estas jugadoras tienen un calendario cada vez más exigente, la escasez de partidos nacionales e internacionales pone a la mayoría de las demás jugadoras en riesgo de sufrir problemas de desarrollo y lesiones.
En el caso opuesto, las jugadoras que no se benefician del futbol internacional regular se enfrentan a largos periodos con muy pocos partidos competitivos. Un problema se debe a que las ligas son más pequeñas, la rotación de las plantillas es limitada y no hay acceso a competencias adicionales.
“Las jugadoras del Roma tuvieron de media un 90% más de tiempo de juego que las del Sampdoria”, pone como ejemplo el informe.
Incluso en las primeras divisiones de Francia y Alemania, una jugadora media solo disputa 13 o 14 partidos por temporada en todas las competencias.
Para apoyar a las jugadoras con menos carga de trabajo, el informe pide la ampliación de las ligas nacionales existentes y la introducción de nuevas ligas, la creación o la renovación de las competencias de copa nacionales y la innovación en torno a las competencias internacionales.
Como ejemplo, expone la inauguración de la Copa de Europa de la UEFA, una competencia de clubes de segunda división que se puso en marcha en agosto, y señala que la Copa Africana de Naciones Femenina (Wafcon) de la CAF se ampliará de 12 a 16 equipos el próximo año.
“La carga de trabajo se está convirtiendo en un tema cada vez más complejo en el futbol femenino”, afirmó la inglesa Alex Culvin, directora de futbol femenino de FIFPro.

