LaLiga y la Asociación de Futbolistas Españoles mantuvieron este martes (16) su desacuerdo en el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje sobre el gesto de protesta realizado por los jugadores durante la novena jornada, en rechazo al traslado a Miami del partido Villarreal-Barcelona, proyecto que posteriormente fue cancelado.
Durante la comparecencia ante el SIMA, LaLiga sostuvo que el parón simbólico de 15 segundos al inicio de los partidos constituyó una huelga ilegal, mientras que la AFE defendió que se trató de un gesto amparado en la libertad de expresión de los futbolistas; la protesta se produjo los días 18 y 19 de octubre y fue replicada por jugadores del Villarreal ante Betis y del Girona frente al Barcelona.
El 21 de octubre, LaLiga informó que el promotor del encuentro, la empresa Relevent, canceló la organización del partido en Estados Unidos debido a la incertidumbre generada en España, aunque aseguró que el proyecto cumplía con la reglamentación federativa; el presidente de la patronal, Javier Tebas, defendió que el encuentro habría impulsado la expansión internacional del futbol español, mientras que el titular de AFE, David Aganzo, afirmó que los jugadores nunca se negaron a disputar el partido, sino que exigieron transparencia y diálogo.
La Federación Española de Futbol había aprobado en agosto iniciar los trámites ante la UEFA, que dio su aval de forma excepcional por lagunas normativas, aunque reiteró su rechazo a que ligas domésticas se jueguen fuera del país; el antecedente más cercano ocurrió en 2018 con el intento de celebrar un Girona-Barcelona en Estados Unidos, caso que fue resuelto en contra de LaLiga en instancias judiciales, en un contexto regulatorio que la FIFA modificó en 2024 para considerar efectos en competitividad, seguridad e integridad de los torneos.

