Dos fallas infantiles e impropias de un equipo profesional marcaron el rumbo del partido y llevaron al PSV Eindhoven a caer 3-0 frente al Newcastle United, resultado que acerca a los ingleses a la clasificación y deja a los neerlandeses comprometidos de cara a la última jornada de la Champions League.
El primer golpe llegó apenas al minuto 8, cuando el portero Kovar despejó sin fuerza y dejó el balón en los pies de Bruno Guimarães en el círculo central. La jugada terminó con una asistencia de Joelinton para Yoanne Wissa, quien definió con un disparo mordido que superó al guardameta. El segundo tanto fue aún más grave: Yarek erró en la salida, apenas rozó el balón en su cesión al portero y Wissa aprovechó para asistir a Anthony Gordon, que empujó a puerta vacía y rompió una racha de más de un año sin marcar en jugada.
El Newcastle sentenció el encuentro con una acción individual de Harvey Barnes, quien recortó en la frontal y cruzó de zurda para firmar su sexto gol del torneo, cifra que lo coloca solo por detrás de Kylian Mbappé con 11 y Harry Kane con 7. Con este triunfo, los ingleses se ubican séptimos con 13 puntos y mantienen vivas sus opciones de clasificación directa a Octavos.
El cierre no será sencillo para los Magpies, que visitarán al PSG en el Parque de los Príncipes en la jornada unificada, duelo en el que ambos están obligados a ganar. El PSV, por su parte, es vigésimo segundo con 8 puntos y definirá su futuro frente al Bayern Múnich en Eindhoven.

