Melbourne vive este martes (hora local) la jornada más calurosa en lo que va del Abierto de Australia, con temperaturas que podrían alcanzar los 45 grados, en plena recta decisiva, que podría condicionar el partido programado para este día entre Carlos Alcaraz y Alex de Miñaur.
La organización del torneo ha ajustado horarios, activado protocolos especiales y reforzado las medidas de seguridad ante el riesgo de estrés térmico, priorizando la salud de jugadores, personal y aficionados, según señalaron en un comunicado.
Desde 2019, la Asociación de Tenis de Australia aplica la denominada Heat Stress Scale (HSS o escala de estrés térmico), un sistema diseñado para evaluar el impacto real del calor en la competencia. A diferencia de la temperatura ambiente tradicional, la escala combina 4 factores climáticos: temperatura del aire, calor radiante, humedad y velocidad del viento.
Estos valores son medidos en distintos puntos del recinto del encuentro, Melbourne Park y con estos datos se establece un nivel del 1 al 5 que determina las medidas a adoptar.
Cuando la escala alcanza el nivel 4 se autorizan pausas adicionales de enfriamiento entre sets para facilitar la hidratación y la recuperación de los jugadores.
Si el indicador sube al nivel 5 se suspenden los partidos en pistas exteriores y se prioriza el cierre de los techos retráctiles en los estadios principales, como Rod Laver Arena y Margaret Court Arena, para continuar el juego en condiciones más controladas.
Durante la mañana de este martes (27), la escala de estrés térmico alcanzó el nivel 4.3.

