Drake Maye, quarterback de los New England Patriots, aseguró que no renunciará a disputar el Super Bowl LX ante los Seattle Seahawks, pese a la lesión que padece en el hombro derecho, y afirmó que hará todo lo posible para estar en condiciones de jugar el partido más importante de su carrera.
El mariscal de campo de 23 años se lesionó antes del juego por el campeonato de la Conferencia Americana, en el que los Patriots vencieron a los Denver Broncos. Aunque apareció en el reporte de lesionados del equipo, Maye señaló que se sintió cómodo durante la práctica y que el cuerpo médico le confirmó que avanza en su recuperación.
El 2 veces Pro Bowl destacó que las 2 semanas entre la Final de la AFC y el Super Bowl, programado para el 8 de febrero, serán clave para su rehabilitación. El jugador explicó que aprovechará el descanso para recuperarse físicamente y mantener el ritmo competitivo rumbo al duelo ante Seattle.
Por su parte, el entrenador Mike Vrabel expresó confianza en que su quarterback titular llegará en condiciones óptimas y reiteró que el cuerpo técnico se enfocará en la preparación diaria sin adelantar escenarios. El estratega señaló que el objetivo es mantener al plantel sano de cara al compromiso por el trofeo Lombardi.
Los New England Patriots viajarán el próximo domingo a San Francisco para completar su última semana de preparación antes del Super Bowl LX, que se disputará en el Levi’s Stadium de Santa Clara.

