Los Seattle Seahawks se proclamaron campeones del Super Bowl LX tras derrotar con autoridad 29-13 a los New England Patriots este domingo en el Levi’s Stadium de Santa Clara, resultado con el que conquistaron su segundo trofeo Vince Lombardi y cobraron revancha de la final perdida hace once años.
El equipo dirigido por Mike Macdonald construyó el triunfo con una actuación sólida y disciplinada, apoyada en cinco goles de campo de Jason Myers, cifra que estableció un récord histórico en un Super Bowl.
A la producción ofensiva se sumó un pase de anotación del mariscal de campo Sam Darnold a AJ Barner, así como un touchdown defensivo de Uchenna Nwosu, quien recuperó un balón tras una pérdida del quarterback rival Drake Maye.
Con esta combinación de efectividad ofensiva y contundencia defensiva, Seattle selló una temporada cercana a la perfección y neutralizó a unos Patriots que no lograron responder en los momentos clave del encuentro.
El triunfo tuvo un sabor especial para los Seahawks, que se vengaron de la derrota sufrida ante New England en el Super Bowl XLIX, disputado en Phoenix, donde los Patriots les arrebataron el título en los instantes finales.
La jornada quedó enmarcada además por el espectáculo de medio tiempo, en el que Bad Bunny marcó el ritmo de un Super Bowl histórico con una presentación íntegramente en español ante una audiencia global.

