Ante el dictamen de la reforma laboral que plantea reducir de manera gradual la jornada semanal de 48 a 40 horas, el dirigente estatal del PRI, Enrique Rojas Orozco, acusó a Morena de incurrir en simulaciones y de no atender de fondo las necesidades de la clase trabajadora.
En una rueda de prensa, el líder priista sostuvo que la propuesta morenista únicamente “le baja al reloj, pero no al sacrificio del trabajador”, ya que, dijo, mantiene la obligación de laborar 6 días a la semana, con los mismos traslados, gastos de transporte y desgaste físico.
“Morena busca que al final del camino sigan yendo a trabajar los 6 días y pagando transporte los 6 días. Tendrían que madrugar, trasladarse y hacer el mismo esfuerzo; al final, el dictamen no resuelve nada”, indicó.
Rojas Orozco señaló que la iniciativa pretende generar un aplauso inmediato, pero difiere el beneficio real, al establecer una reducción paulatina: 48 horas en 2026, 46 en 2027, 44 en 2028, 42 en 2029 y 40 horas hasta 2030.
Asimismo, criticó que el dictamen contemple la posibilidad de trabajar legalmente hasta 52 horas semanales mediante horas extras, lo que, a su juicio, contradice el espíritu de la reforma.
“En la práctica, el patrón puede decir que la jornada es de 40 horas, pero pedirle al trabajador que se quede más tiempo pagando horas extras. Saldrá más tarde, descansará menos y convivirá menos con su familia”, advirtió.
El dirigente estatal del PRI reiteró que su partido propone una jornada laboral de 40 horas reales, distribuidas en 5 días de trabajo y 2 de descanso, con jornadas de 8 horas y horas extras únicamente en casos excepcionales, con el objetivo de reducir el desgaste laboral y mejorar la calidad de vida.
Finalmente, señaló que la propuesta priista también contempla apoyos fiscales a las empresas, protección del empleo formal y un enfoque especial en las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPyMES), para evitar afectaciones económicas o cierres.

