En medio de la tradicional caminata anual hacia Talpa de Allende, Jalisco, peregrinos hicieron un llamado a las autoridades municipales y estatales para que refuercen la seguridad y el acompañamiento médico a lo largo del trayecto.
Javier Olmedo, conocido entre los caminantes como La Vela, señaló que los contingentes avanzan durante varios días por distintos puntos de Colima hasta internarse en territorio jalisciense, atravesando carreteras que representan riesgos, principalmente por la circulación constante de tráileres y camiones de carga, como ocurre en la zona de Minatitlán.
“Invito a la autoridad a que ponga atención, porque no contamos con ningún apoyo. Vamos al valor”, expresó, al explicar que, ante la falta de respaldo oficial, los propios grupos se organizan con camionetas equipadas con farolas para alertar a los automovilistas sobre la presencia de personas caminando en la vía.
Comentó que, en otros municipios, como Tecalitlán, se ha brindado acompañamiento con ambulancias durante varios días, lo que ofrece mayor tranquilidad a los peregrinos. Subrayó que el riesgo no solo es vial, sino también de salud, pues en cualquier momento alguien puede presentar un infarto o un dolor intenso que requiera atención inmediata.
Olmedo detalló que durante la travesía no son raros los casos de deshidratación, agotamiento extremo o crisis nerviosas. Aunque en varios contingentes participan médicos que apoyan de manera voluntaria, reconoció que ello no sustituye la necesidad de un dispositivo formal de auxilio.
Finalmente, reiteró el exhorto a las autoridades para que fortalezcan la vigilancia y el acompañamiento sanitario durante la peregrinación, a fin de ofrecer mayor protección a quienes emprenden el camino impulsados por su fe.

