Ocho de los maratones más representativos de Europa, entre ellos los de Madrid, Londres y Lisboa, se asociaron bajo la denominación Maratones Europeos Clásicos (EMC), en una iniciativa que combina “deporte, turismo y cultura y apoya la integración entre corredores de todo el Mundo”.
Los Maratones Europeos Clásicos (European Marathon Classics) reúnen a 8 prestigiosos maratones en ciudades de todo el continente como Roma, Madrid, Lisboa, Londres, Copenhague, Viena, Varsovia y Fráncfort (Alemania).
La iniciativa combina deporte, turismo y cultura, fomenta la actividad física regular, promueve una participación responsable y apoya la integración entre corredores de todo el Mundo.
La iniciativa, presentada en el Palacio de Schönbrunn en Viena, está diseñada para conectar a los corredores y ofrecerles la alegría de un viaje compartido por Europa, promoviendo la salud y el equilibrio, fomentando la actividad física regular e inspirando a los participantes a superar sus propios límites.
“Esta iniciativa es nuestra visión de descubrir Europa juntos y superar fronteras geográficas, deportivas y mentales. Estoy convencido de que esta serie impulsará el desarrollo del turismo deportivo y atraerá a participantes de otros continentes hacia los maratones europeos”, declaró Hugh Brasher, director del Maratón de Londres y uno de los impulsores de la creación del circuito.
Para obtener el título de finisher y recibir una medalla conmemorativa, los participantes deberán completar al menos 5 maratones diferentes de la lista, cada una en una ciudad distinta. No existe límite de tiempo para completar las 5 pruebas.
Durante la inauguración en Viena se presentó la medalla que se entregará a los participantes al completar su quinta prueba dentro de la serie.
La medalla adopta la forma de un gran disco con una estructura concéntrica distintiva. En el centro de su reverso hay espacio para insignias circulares magnéticas coleccionables. Estas insignias EMC, cada una con su propio esquema de color individual, corresponden a las distintas pruebas. A medida que los corredores completan nuevos maratones, construyen una composición personalizada de la medalla que refleja su propio recorrido.
Uno de los principios clave del proyecto es el reconocimiento, no solo de los resultados futuros del circuito, sino también de las actuaciones históricas que se remontan a las primeras ediciones de los maratones incluidos en la serie.
La prueba más antigua de la serie es el Maratón de Madrid, celebrado por primera vez en 1978, mientras que la más reciente es el EDP Maratón de Lisboa, establecido en 1986. Esto implica trabajar con archivos y verificar resultados de varios cientos de ediciones a lo largo de las 8 pruebas.
Esta solución será posible gracias a la colaboración con una plataforma que aporta las soluciones tecnológicas para el proyecto EMC.
“Valoramos a todas las personas que han completado la distancia de maratón en nuestras pruebas, ya sea este año o hace 40 años. Es una gran operación y un importante desafío organizativo, pero haremos posible reconocer resultados que se remontan a las primeras ediciones. Lo vemos como una muestra de respeto hacia la historia del maratón y hacia las personas que la construyeron”, dijo Marek Tronina, director del Maratón de Varsovia.

