El número de muertos por la ofensiva aérea israelí iniciada hace 5 días contra el Líbano aumentó a 217 y el de heridos roza ya los 800, lo que supone un fuerte aumento de las víctimas mortales en las últimas 24 horas.
Desde el inicio de la campaña de bombardeos, han muerto 217 personas y otras 798 han resultado heridas en diferentes regiones del país, informó en un comunicado el Centro de Operaciones de Emergencia en el Ministerio de Salud Pública del Líbano.
De hecho, el Ejército de Israel anunció una nueva oleada de ataques contra los suburbios meridionales de Dahiye, en Beirut, según un comunicado castrense que no aporta detalles.
Esos últimos bombardeos constituyen la vigésimo séptima acometida aérea contra Beirut desde el inicio de la guerra, según el Ejército israelí, que asegura que solo en las últimas 24 horas han golpeado 115 objetivos del grupo terrorista Hizbulá, entre ellos los situados también en “edificios residenciales” de la capital.
En una orden israelí de desalojo forzoso sin precedentes contra el sur de Beirut, el portavoz castrense Avichai Adraee, había indicado a los residentes de Burj Al Barajneh y Hadath que se dirigieran al este, hacia el Monte Líbano, y a los de Haret Hreik y Chiyah que se dirigieran al norte.
Ello se produjo tan solo un día después de otra orden militar anterior para que los cientos de miles de libaneses que viven al sur del río Litani abandonaran también sus hogares hacia el norte, causando que miles huyeran precipitadamente de sus casas.
Hasta la fecha, Israel ha atacado más de 500 objetivos en el Líbano, según su propio recuento castrense, incluyendo miembros de la fuerza de élite Radwan, lanzaderas, cuarteles y almacenes de armas en Beirut, Baalbek, Trípoli, Tiro, Sidón y Nabatieh.

