El grupo terrorista Hizbulá y las tropas de Israel mantuvieron enfrentamientos en el sur del Líbano, que fue blanco de nuevo de fuertes bombardeos israelíes que causaron al menos 9 muertos y 13 heridos.
Ambos bandos utilizaron artillería pesada y cohetes durante los mencionados choques en el distrito de Bint Jbeil en la ciudad de Aitaroun, en la frontera con Israel, según informó la agencia oficial libanesa NNA.
Estos choques coincidieron con el anuncio de las Fuerzas de Defensa de Israel de que iba a bombardear “infraestructura” de Hizbulá en el Dahie, los suburbios del sur de Beirut feudo del grupo chií.
Sobre estos bombardeos, la NNA recogió “un violento ataque” contra la zona de Laylaki, en los suburbios del sur de Beirut; otro contra la localidad de Zalaya, en el oeste del Valle de la Bekaa; y varios en la región sur del país.
Según el Centro de Operaciones de Emergencia del Ministerio de Salud, 5 personas murieron y otras 5 resultaron heridas en un ataque israelí sobre la población de Qana, en la región sureña de Tiro.
Otro bombardeo se saldó con un muerto y 8 heridos en la zona de Al Housh, también en el sur del Líbano, de acuerdo a la misma fuente del Ministerio de Salud libanés.
Poco después de que se reanudaran los bombardeos, el Centro de Operaciones informó asimismo que 3 civiles fallecieron, incluido un paramédico, en 2 ataques en la localidad de Hanawiya, en el sur del país.
El primero hirió a 2 civiles y, cuando el paramédico llegó para atenderlos, las fuerzas israelíes lanzaron un segundo ataque aéreo, matando a los 3.
Desde el inicio del conflicto, los ataques aéreos israelíes contra el Líbano han causado 570 muertos y más de 1,400 heridos, y han provocado el desplazamiento forzado de 667 mil personas.

