Con la colocación de más de 160 calcas y un mensaje a la sociedad, familias y voluntarios realizaron una campaña de sensibilización en el municipio de Tecomán en el marco del Día Mundial del Síndrome de Down, que se celebró el 21 de marzo. Una actividad que dejó “las manos llenas de calcas y el corazón lleno de esperanza”, afirmó la presidenta del patronato Pro Educación Especial de Tecomán, Esperanza Hernández.
En una entrevista, destacó que integrantes del patronato y familiares de personas con síndrome de Down, salieron a las calles para invitar a la población a sumarse al mensaje de inclusión, y aunque reconoció que al inicio la respuesta fue “incierta”, ya que algunas personas continuaron su camino sin detenerse y otras rechazaron la invitación antes de escuchar la historia detrás de la campaña.
Sin embargo, dijo que poco a poco la dinámica cambió: “Una familia se detuvo, luego otra más, y así comenzaron a multiplicarse las muestras de apoyo; lo que comenzó como una invitación sencilla terminó convirtiéndose en un gesto colectivo de empatía, logrando que más de 160 familias aceptaran portar la calca, llevando consigo el mensaje de inclusión”.
Hernández afirmó que, para los participantes, cada calca colocada representó más que una campaña simbólica y más un “te veo”, “te incluyo” o “tu lugar también está aquí”.
Comentó que la actividad tuvo como objetivo visibilizar a las personas con síndrome de Down y recordar que la inclusión no depende únicamente de políticas o instituciones, sino también de las decisiones cotidianas de la sociedad. “Hoy entendimos que la inclusión no se mide por quienes dicen que no, sino por cada persona que decide decir que sí”, mencionó.
En el caso de Tecomán, explicó que hay un alto índice de casos de niños con síndrome Down, pues tan solo en la escuela del CAM (Centro de Atención Múltiple) hay 40 personas con esa condición, más aquellos que están en otras escuelas o que no van.
También reconoció que el cambio social es gradual, pero que cada gesto cuenta. “Tal vez no cambiamos el mundo entero hoy, pero sí cambiamos muchos pequeños mundos”, concluyó.

