La incertidumbre laboral que enfrentan miles de migrantes en Estados Unidos comienza a reflejarse en la economía de Colima. El armeritense Miguel Pérez, integrante del movimiento nacional Fuerza Migrante -organización con presencia en Nueva York y Washington D.C.- advirtió que el envío de remesas al estado muestra una tendencia a la baja en los últimos años.
De acuerdo con el activista, los datos recientes evidencian esta disminución. Explicó que durante 2023 el monto de remesas enviadas a Colima fue de aproximadamente 475 millones de dólares, mientras que en 2024 la cifra descendió a 456 millones. Para 2025, añadió, el flujo volvió a reducirse, ubicándose cerca de 416 millones de dólares.
“Estamos hablando de una reducción de entre 50 y 60 millones de dólares en los últimos años, lo que representa una baja aproximada del 5%. Es un dato que debe llamar la atención”, señaló.
Pérez explicó que detrás de esa caída se encuentra principalmente la situación laboral de muchos migrantes, quienes han enfrentado dificultades para mantener empleos estables, particularmente en sectores como la construcción y las fábricas.
“Muchas personas dejaron de trabajar o vieron reducidos sus ingresos, por lo que ya no pueden enviar lo mismo que antes. Ahora priorizan tener un ahorro para emergencias o cualquier situación que se les presente”, comentó.
En ese contexto, agregó que el panorama económico y la incertidumbre han llevado a que los connacionales adopten una postura más cautelosa con el dinero que generan, reduciendo los envíos a sus familias en México.
Finalmente, Pérez subrayó que esa disminución en las remesas tiene un impacto directo en la economía local de Colima, donde numerosas familias dependen de esos recursos para cubrir necesidades básicas, por lo que consideró importante dar seguimiento al comportamiento de estos envíos durante los próximos meses.

