Jue. Jun 20th, 2024

EDITORIAL: Ola alarmante

La Dirección Regional del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés) para América Latina y el Caribe, difundió un informe donde revela un aumento en “la prevalencia de sobrepeso y obesidad infantil” en esa zona de nuestro planeta, que supera la media mundial. Hay, afirma, una escalada “alarmante” del fenómeno en las últimas 2 décadas, razón por la cual es necesario que los países de la región declaren su prevención y combate como una prioridad nacional.

El informe de la Unicef, denominado “Crece la ola de sobrepeso en la niñez. ¿Demasiado tarde para revertir la marea en América Latina y el Caribe?”, refleja que, en menores de 5 años, la prevalencia de sobrepeso en América Latina y el Caribe pasó de 6.8% o 3.9 millones de personas en el año 2000, a 8.6% o 4.2 millones en 2022. El promedio mundial actual de ese mal se ubica en el 5.6%.

En el caso de niños y adolescentes de entre 5 y 19 años, la prevalencia del sobrepeso subió de 21.5% o 35 millones de personas en 2000, a 30.6% o 49 millones en 2016. El promedio mundial en ese rango es de 18.2%.

La Unicef detectó que, en los países de América Latina y el Caribe, más de 4 millones de personas menores de 5 años y casi 50 millones con edades entre 5 y 19 años sufren de sobrepeso.

El organismo de las Naciones Unidas recuerda que el sobrepeso impide que los niños y adolescentes “crezcan sanos y alcancen su máximo potencial”. De hecho, es esa población la que está más expuesta a mantener el sobrepeso y la obesidad en la edad adulta, al contraer enfermedades no transmisibles como la diabetes, padecimientos cardiovasculares, hipertensión arterial y algunos tipos de cáncer, así como una menor esperanza de vida.

¿Qué ocasiona esa ola alarmante contra la salud de los menores? En nuestra región de América Latina y el Caribe, en los últimos 2 años persisten entornos alimentarios obesogénicos, pues se promueve el consumo de productos no saludables y altos en azúcares, grasa y sal, mismos que limitan la actividad física. Esa es la respuesta y allí está la clave para prevenir y combatir ese mal con atinadas, oportunas y científicas políticas públicas. La salud del futuro es la que está en riesgo.

Autor

Related Post

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *