El torneo de pesca deportiva que se celebra anualmente en la comunidad costera de Tecuanillo, municipio de Tecomán, ha dejado de ser motivo de orgullo para muchos habitantes. Para los pescadores de la cooperativa “Los Primos de Tecuanillo”, el evento representa una amenaza directa a su sustento, una imposición sin beneficios claros para la comunidad y una forma de desplazamiento económico disfrazada de turismo deportivo.
Jorge Cabellos Guevara, presidente de la cooperativa integrada por 19 socios, denunció que el torneo les impide trabajar durante al menos 21 días, debido a presiones de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), que los amenaza con sanciones económicas si salen a pescar durante el evento.
“Nos tratan como delincuentes. Conapesca nos advierte que si salimos a trabajar, enfrentaremos multas de hasta 100 mil pesos. Todo por un torneo que no beneficia a la comunidad, ni siquiera en un 50% de lo que genera”, afirmó Cabellos.
El dirigente señaló que el organizador del torneo, identificado como “Maldonado”, no es pescador ni originario de la comunidad, y no participa en actividades comunitarias. “Solo viene una vez al año a hacer el torneo, se lleva todo el dinero y no deja nada para arreglar la escuela, la iglesia o mejorar el transporte”, criticó.
La cooperativa envió un oficio fechado el 13 de mayo de 2025 a diversas autoridades, entre ellas la Secretaría de Marina, Conapesca, Profepa, Semarnat y a la Presidencia Municipal de Tecomán. En el documento, los pescadores manifestaron su inconformidad: “Como comunidad pesquera hemos sido desplazados de nuestros espacios y derechos, únicamente para que una persona que organiza un torneo de pesca deportiva obtenga beneficios personales”.
El oficio denuncia además que el evento “no genera ningún beneficio para la comunidad”, ya que no hay transparencia en el manejo de los recursos obtenidos ni una derrama económica real para los habitantes. Por el contrario, la pesca deportiva extrae recursos del mar sin aportar un solo peso a la cooperativa.
El texto también destaca el supuesto hostigamiento de las autoridades federales hacia los pescadores durante los días del torneo, impidiéndoles trabajar sin ofrecerles alternativas económicas.
“Se nos ha limitado injustamente el derecho a trabajar, colocándonos en una situación de vulnerabilidad económica, sin ningún tipo de compensación o beneficio”, señalaron en el documento.
Los pescadores demandan a las autoridades la apertura de un diálogo formal con los organizadores del torneo, la transparencia en los ingresos generados por el evento, garantías para que puedan trabajar durante los días del torneo y la exploración de un modelo de turismo comunitario que beneficie directamente a la población local.
“No estamos en contra del turismo, pero sí del abuso”, declaró Jorge Cabellos, quien reiteró que los pescadores no se oponen al desarrollo turístico, pero sí a que se realice a costa de su trabajo, su mar y su dignidad.
“Queremos que las cosas cambien. Si se va a promover el turismo, que sea con la participación de quienes vivimos aquí, no de quienes solo vienen una vez al año a sacar provecho. El mar es nuestra vida. No permitiremos que se nos impida pescar para beneficiar a otros”, sentenció.

