Salud mental en el trabajo: hacia una cultura del cuidado
Por Dr. Iván Ulianov Jiménez Macías* y Cinthia Leonora Murillo Avalos**
En las últimas décadas, la salud mental ha dejado de ser un tema aislado para convertirse en un eje central del debate académico, social y político, su creciente relevancia responde a cambios sociales, generacionales, así como a circunstancias de salud-enfermedad que la han puesto en un nivel prioritario, además del aumento de una comprensión más amplia y compleja del bienestar humano, es decir, hoy sabemos que la salud mental no es solo la ausencia de trastornos, sino un proceso dinámico que integra dimensiones biológicas, psicológicas, sociales y espirituales (Organización Mundial de la Salud, 1998; Organización Panamericana de la Salud, 2006); esta mirada permite entender que el bienestar emocional y cognitivo de las personas está profundamente entrelazado con sus condiciones de vida, sus vínculos y los entornos en los que se desarrollan.
La OMS plantea que la salud mental implica la capacidad de afrontar tensiones de la vida, aprender, trabajar y contribuir a la comunidad, por lo que el bienestar psicológico es inseparable del ejercicio de derechos, la participación social y la interacción con el entorno (OMS, 2004, 2022, 2019, 2025; Secretaría de Gobernación, 2022).
La salud mental relacionada con el bienestar se expresa como un equilibrio funcional entre procesos cognitivos, afectivos y ejecutivos que permiten a la persona adaptarse, tomar decisiones, regular emociones y mantener relaciones significativas (Cabanyes, 2015), sin embargo, este equilibrio es subjetivo y frágil, pues se ve influido por determinantes individuales como la genética, las habilidades socioemocionales o el consumo de sustancias, así como por factores sociales y estructurales, entre ellos la pobreza, la violencia, la desigualdad o el deterioro ambiental. En este sentido, la OMS (2025) menciona que pueden actuar o fungir como factores de riesgos o protectores, y que su interacción a lo largo del ciclo vital puede tener efectos en el bienestar psicológico, aun así, no existe una relación lineal, no todas las personas expuestas a adversidades desarrollan trastornos, ni todas las personas con sintomatología han vivido riesgos identificables, esta variabilidad humana recuerda la importancia de la resiliencia, las redes de apoyo y los entornos saludables.
El ámbito laboral es uno de los escenarios donde la salud mental está cotidianamente expuesta, es decir, las personas pasan una parte significativa de su vida en el trabajo, y éste no solo provee ingresos, sino identidad, sentido de pertenencia y reconocimiento social, por ello, las condiciones laborales, que van desde la carga de trabajo, ambientes conflictivos, la falta de reconocimiento y de autonomía, la estabilidad laboral, la calidad de las relaciones interpersonales, el soporte social percibido, los estilos de liderazgo y los hábitos de autocuidado, influyen directamente en el bienestar físico y psicológico (Téllez-Bedoya, 2022; Wilkinson y Marmot, 2003).
Las actividades laborales son una determinante social, por lo que una buena salud mental implica adaptarse a las tensiones del entorno y desempeñarse de manera productiva (Kent, 2003), no obstante, cuando el trabajo se desarrolla en condiciones desfavorables o se perciben como adversas, puede convertirse en un riesgo y desencadenar síntomas de estrés crónico, ansiedad, depresión y burnout, problemas musculoesqueléticos, gastrointestinales y otras enfermedades asociadas; lo que podría tener efectos y alterar funciones ejecutivas como la memoria, la capacidad de concentración y deterioro en la regulación emocional, esto no solo impacta el desempeño laboral, sino la vida personal y comunitaria; por ello, promover entornos laborales saludables y de cuidado no es un lujo, sino una necesidad para el bienestar colectivo (Casssaretto et al., 2024; Jiménez et al., 2025; 2018; Urbina-García, 2020).
Las instituciones educativas, y especialmente las universidades, ocupan un lugar estratégico en la promoción de la salud mental, no solo forman profesionales, sino que modelan prácticas culturales, relaciones sociales y modos de habitar el mundo, de ahí la relevancia de que las universidades deben integrar la salud y el bienestar en su misión institucional, creando entornos que favorezcan el aprendizaje, la participación y la vida saludable, sin embargo, la evidencia científica muestra que la atención a la salud mental en las instituciones de educación superior ha sido desigual, pues la mayoría de las investigaciones se concentran en estudiantes y son escasas para el personal docente, directivo, administrativo, de servicios generales o secretarial que reciben menos atención (Cassaretto et al., 2024), esta brecha limita la comprensión integral del bienestar de las instituciones de educación superior, evidencia la necesidad de ampliar la mirada y considerar a toda la comunidad laboral como sujeto de derecho al bienestar, que favorezca la construcción de políticas en torno al tema (Urbina-García, 2020).
Pensar en la salud mental como un fenómeno multidimensional implica asumir que su promoción no depende solo de intervenciones individuales, sino también de transformaciones estructurales; las instituciones laborales y centros de trabajo tendrían que apostar por generar entornos seguros, dignos y participativos que fortalezcan la resiliencia y el bienestar colectivo, la salud mental no es un asunto privado, sino un proyecto social, por lo que avanzar hacia instituciones más humanas, más justas y más saludables es una tarea colectiva y comunitaria.
*Profesor de la Facultad de Psicología
Licenciatura en Psicología
Maestría en Psicología
Colaborador del CUOP
Centro Universitario de Análisis Estadísticos y de Opinión Pública
** Profesora de la Facultad de Contabilidad y Administración Colima
Licenciatura en Administración
Licenciatura en Contador Público
Colaboradora del CUOP
Centro Universitario de Análisis Estadísticos y de Opinión Pública
Referencias
Cabanyes, T. (2015). La salud mental en el mundo de hoy. EUNSA
Cassaretto, M., Martínez, P., Tavera, M., & Salim, A. (2024). Salud en trabajadores de una universidad peruana: el rol de variables personales, compromiso y burnout. Revista De Psicología, 42(1), 141–173. https://doi.org/10.18800/psico.202401.006
Jiménez-Macías, I. U., Vázquez-González, G. C., Juárez-Hernández, L. G., & Bracamontes-Ceballos, E. (2025). NIVEL DE HABILIDADES SOCIOEMOCIONALES Y SALUD MENTAL EN PROFESORES DE EDUCACIÓN SUPERIOR. Revista De Psicología De La Universidad Autónoma del Estado de México, 14(42), 442-474. https://revistapsicologia.uaemex.mx/article/view/26417
Kent, M. (2003). Diccionario Oxford de medicina y ciencias del deporte. Editorial Paidotribo.
Organización Mundial de la Salud (2004). Promoción de la Salud Mental. Conceptos, evidencia emergente y práctica. Suiza, OMS. https://www.who.int/mental_health/evidence/promocion_de_la_salud_mental.pdf
Organización Mundial de la Salud. (2019). Recovery practices for mental health and well-being: WHO QualityRights specialized training. Suiza, OMS. https://iris.who.int/bitstream/handle/10665/329602/9789241516747-eng.pdf
Organización Mundial de la Salud. (2025). Salud mental. Suiza, OMS. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/mental-health-strengthening-our-response
Organización Mundial de la Salud. (2022). Salud mental: Fortalecer nuestra respuesta. Suiza, OMS. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/mental-health-strengthening-our-response
Organización Mundial de la Salud. (1998). WHOQOL and Spirituality, Religiousness and Personal Beliefs (SRPB). Suiza, OMS. https://iris.who.int/handle/10665/70897
Organización Panamericana de la Salud. (2006). Guía práctica de salud mental en situaciones de desastres. https://www.paho.org/sites/default/files/GuiaPracticadeSaludMental.pdf
Secretaría de Gobernación. (2022). DECRETO por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley General de Salud, en materia de Salud Mental y Adicciones.Artículo 72 y 73 en Diario Oficial de la Federación, México, SG. https://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5652074&fecha=16/05/2022#gsc.tab=0
Téllez-Bedoya, C. (2022). Salud mental en profesores de educación superior. REDIIS: Revista de Investigación e Innovación en Salud, 6(5). https://doi.org/10.23850/rediis.v6i5.3796
Urbina-García A. (2020). What do we know about university academics’ mental health? A systematic literature review. Stress and health : journal of the International Society for the Investigation of Stress, 36(5), 563–585. https://doi.org/10.1002/smi.2956
Wilkinson, R. & Marmot, M. (2004). Social determinants of health: The Solid Facts. WHO. https://iris.who.int/items/41fe3a4a-cd63-4ce9-a1bd-495f978e612c
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