Sáb. Mar 14th, 2026

COLUMNA: Ciencia y futuro

Por Redacción Mar11,2026

¿De dónde vienen los medicamentos que nos alivian?

Por Doctora María Irene Díaz Reval*

Vivimos en un Mundo con tecnología avanzada, la mayoría de las personas traen en la mano un medio de comunicación, una biblioteca, un centro de entretenimiento, un banco y más cosas en un solo teléfono. Sin embargo, cuando necesitamos aliviar alguna dolencia o enfermedad leve muchas veces recurrimos al origen de todo, a la naturaleza.

Prácticamente todos hemos utilizado alguna planta como remedio para cualquier malestar. Existen datos donde se demuestra que el 90% de las y de los mexicanos alguna vez hemos utilizado plantas medicinales ya sea en forma de infusión, ungüento, pomada, extractos a base de alcohol, entre otros.

Estos remedios naturales tienen su origen en la época prehispánica, los conocimientos se han transmitido de generación en generación en forma oral. Las personas mayores son quienes tienen mayor conocimiento sobre las plantas, su forma de uso y la enfermedad que curan. Sin embargo, muchas veces se tiende a pensar que como son remedios naturales no hacen daño, lo cual no siempre es cierto. Existen plantas muy comunes y nobles que se pueden usar sin tener mucho conocimiento sobre la cantidad o forma de uso y al consumirlas solo eliminan la enfermedad deseada. Este es el caso de algunas plantas muy conocidas como la manzanilla, la hierbabuena o el epazote.

Por otra parte, hay plantas con las cuales se debe de tener cuidado porque son muy tóxicas, tal es el caso del floripondio y todas las demás plantas de su familia entre las que se encuentra el toloache, las cuales pueden llevar a la muerte. También existen aquellas plantas que por sí mismas no son tóxicas, pero pueden competir dentro de nuestro organismo con medicamentos que se administran para alguna enfermedad y entonces producen efectos tóxicos o bloquean el efecto del medicamento. Para esta situación se puede mencionar al jugo de naranja, manzana o uva, los cuales bloquean la absorción de un fármaco útil para la alergia (antihistamínico) y este fármaco ya no produce efecto, del mismo modo, se puede mencionar al jugo de toronja que inhibe el metabolismo de un antibiótico, por lo que se pueden presentar reacciones adversas.

Todos estos efectos que se presentan con las plantas se deben a las sustancias que se producen dentro de ellas, que se conocen como metabolitos. En ciencia básica una de las líneas de investigación se encarga de estudiar a las plantas para tener datos científicos con los cuales se puedan utilizar con mayor seguridad. En la Universidad de Colima se estudian plantas del estado y de otras regiones, para ello grupos interdisciplinarios trabajan para dar las bases científicas del uso que tiene la planta y que la población ya conoce de manera empírica sobre su uso.

El estudio de las plantas inicia con la investigación sobre el uso que la población le da, posteriormente se recolecta, se identifica y se registra en el herbario. Posteriormente, la planta es tratada para después iniciar con la extracción de los metabolitos utilizando solventes como el etanol, una técnica también utilizada por las personas, también se puede utilizar agua, algo parecido al té que preparamos en la casa. Estas infusiones dejan el agua amarilla o de algún otro color dependiendo de la planta, ese color es debido a que los metabolitos están “saliendo” de la planta. Este líquido es una mezcla de una gran cantidad de sustancias químicas y solo algunas de ellas son las que tienen el efecto terapéutico.

En el laboratorio se debe comprobar cuál extracto tiene el efecto por lo que se prueban en modelos experimentales que asemejan la enfermedad para la que es útil la planta; si se elimina el padecimiento se comprueba la utilidad de la planta y se dan datos de dosis que son útiles, se pueden conocer las dosis que son tóxicas y las dosis más altas que se pueden utilizar.

Finalmente, se puede pasar a un análisis más fino para conocer la o las sustancias específicas que producen el efecto y dar a conocer su estructura química. Esta es una forma de descubrir sustancias químicas que posteriormente pueden servir como medicamentos para tratar las enfermedades. Con estudios similares a los descritos se descubrió el ácido acetilsalicílico, una sustancia proveniente de la corteza del sauce, mejor conocida como aspirina que es un analgésico que tal vez todos hemos tomado alguna vez.

Para mayor información sobre el tema del presente texto, puede consultarse el siguiente enlace: https://vun.inifap.gob.mx/VUN_MEDIA/BibliotecaWeb/_media/_folletoinformativo/1044_4729_Plantas_medicinales_la_realidad_de_una_tradición_ancestral.pdf

*Profesora e investigadora de la Maestría en Ciencias Fisiológicas y del Doctorado en Ciencias Fisiológicas  del Centro Universitario de Investigaciones Biomédicas de la Universidad de Colima. 

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

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