Vie. Mar 20th, 2026

El juego de pelota, canchas y ceremonias religiosas-deportivas en el mundo prehispánico

Por Redacción Mar18,2026 #Especiales
Quetzalcóatl o Serpiente Emplumada. Se le llamaba así porque su símbolo eran las fauces abiertas de una serpiente con las plumas verdes y doradas del quetzal. (Foto tomada de la web)

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Por Víctor Gil Castañeda

(Sexta parte de 7)

Explica Víctor Von Hagen que los toltecas eran grandes constructores y artistas famosos. Cuando alguien de otra tribu sobresalía en las artes de la pintura o de la escultura lo llamaban “tolteca”. Ellos construyeron la ciudad de Tula. De allí salió, centenares de años después, un grupo indígena conocido como itzaes y se dirigió a Yucatán.

Tenían un gran gobernante, Quetzalcóatl o Serpiente Emplumada. Se le llamaba así porque su símbolo eran las fauces abiertas de una serpiente con las plumas verdes y doradas del quetzal: “Los mitos antiguos no son claros en lo relativo a si, Serpiente Emplumada era dios antes de convertirse en hombre, o si era hombre antes de llegar a ser dios. Pero en Tula Serpiente Emplumada era un hombre, un gobernante de la ciudad-Estado…Hubo una guerra civil entre ellos que perdió Serpiente Emplumada, siendo obligado a salir. Lo acompañaron millares de sus compatriotas toltecas. Después de mucho vagar sin rumbo fijo llegaron a un lugar de la costa cercano a la tierra de los mayas. Este lugar, Xicalango, era una isla situada en un gran lago. En una región conocida como “La tierra donde cambia la lengua”. Al Sur de ella se hablaba la lengua maya y en el Norte se hablaba la lengua azteca. Xicalango era el gran centro comercial a donde llegaban los indios de todo México para cambiar las cosas que hacían, por productos mayas.

“Fue en esta región donde Serpiente Emplumada y la gente que con él había venido aprendieron la lengua maya y, como no tenían hogar propio, comenzaron a ocupar las antiguas ciudades que los mayas habían abandonado años antes. Así, en 987 d.C. llegaron a Chichen Itzá, una antigua ciudad maya construida en 452 d.C. y abandonada posteriormente”…Serpiente Emplumada construyó los hermosos templos del lugar. Sobre la gran pirámide construyó su propio símbolo y construyó el Juego de Pelota más grande que nadie hubiese podido ver nunca…Los mayas aceptaron su manera de pensar y lo proclamaron gobernante y dios. Lo llamaron Kukulkán, equivalente en la lengua maya de Serpiente Emplumada…Kukulkán decidió que los mayas tuvieran una capital y construyó la imponente Mayapán. Era una versión en miniatura de Chichen Itzá con; templos, pirámides y Juegos de Pelota…Un día Kukulkán abandonó a los mayas…En un lugar de la costa que ahora se llama Champotón, embarcó en una gran canoa, y en su memoria la gente construyó un gran templo.

Está escrito que Kukulkán salió de la región en el katún 2 Ahau, es decir el 23 de julio del año 1017 d.C. prometiendo que regresaría un día”. [1] 

El Antropólogo y Poeta, Román Piña Chan, indica que la hipótesis acerca de los toltecas que influyeron sobre Chichén Itzá se liga a la partida de un personaje que gobernaba Tula, Hidalgo, el cual fue a morir a Tlillan Tlapallan, considerada como una región de la Costa del Golfo de México, incluyendo Yucatán. Y así Lothrop decía que cuando los itzaes y sus seguidores llegaron a Chichén Itzá en el katún 4 Ahau (968-987 d.C.) vino con ellos un personaje legendario llamado Kukulkán por los mayas, y Quetzalcóatl por los nahuas, de quien se decía haber venido de Tula, Hidalgo, en el centro de México, con lo cual se inició el periodo tolteca en Yucatán.[2]

Escrito como Cuculcán o Kukulkán, dice Fray Diego de Landa que es opinión entre los indios itzaes que poblaron Chichén Itzá, que reinó un gran señor llamado Cuculcán y que muestra ser esto verdad el gran edificio que se encuentra a la entrada de la ciudad que se llama Cuculcán. Dicen que entró por la parte del poniente y difieren si entró antes o después de los itzaes o con ellos. Dicen que fue bien dispuesto, que no tenía mujer ni hijos. Que después de su vuelta fue tenido en México por uno de sus dioses llamado Cesalcuati (Quetzalcóatl) y que en Yucatán también lo tuvieron por dios por ser gran republicano, y que esto se vio en el asiento que puso en Yucatán, después de la muerte de los señores para mitigar la disensión que sus muertes causaron en la tierra…

Cuculcán puso nombre a la ciudad, no el suyo, como hicieron los itzaes, en Chichén Itzae, que quiere decir “pozo de los aizaes”, más llamóla Mayapán que quiere decir “el pendón de la Maya”…Que éste Cuculcán vivió con los señores algunos años en aquella ciudad y que dejándolos en mucha paz y amistad se tornó por el mismo camino a México, y que de pasada se detuvo en Champotón, y que para memoria suya y de su partida, hizo dentro del mar un buen edificio al modo de Chichén Itzae a un gran tiro de piedra de la ribera, y que así dejó Cuculcán perpetua memoria en Yucatán. [3]  

Queda dicha la ida de Cuculcán de Yucatán, después de la cual hubo entre los indios algunos que dijeron que se había ido al cielo con los dioses. Por eso lo tuvieron por dios y le señalaron templo, en el que como tal le celebrasen su fiesta, y se la celebró toda la tierra hasta la destrucción de Mayapán. Después de esta destrucción se le celebró sólo en la provincia de Maní. Las demás, en reconocimiento a lo que le debían a Cuculcán, presentaban a Maní una un año y otra en el otro año, o a las veces, cinco muy galanas banderas de plumas, con las cuales hacían las fiestas en esta manera y no como las pasadas.[4]

El juego tenía relación con los “Sacbeó”. Eran caminos sagrados en la antigua cultura maya. Representaban a la Vía Láctea. Estaban construidos a mitad de las selvas, para lo cual tumbaban árboles y manglares alrededor de ellos que eran transitados por todos sus habitantes. Algunos senderos llegaron a medir hasta 100 kilómetros de largo. Uno de ellos llega hasta la ciudad de Cobá donde se encuentra una cancha del ceremonial Juego de Pelota. Un juego que simbolizaba el paso de los astros por el cielo y el inframundo maya, conocido como Xibalbá. Este sitio en particular era ofrendado al planeta Venus. En Cobá, Quintana Roo, hay 45 caminos conocidos como “Sacbeó” en una extensión de poco más de 70 kilómetros cuadrados.[5]

El Antropólogo Román Piña Chan agrega que un aspecto necesario dentro de la ciudad maya de los itzaes fue la construcción de caminos o “sacbés”, que permitieran el tránsito de la población y el acceso a los diversos conjuntos de edificios religiosos y administrativos, que unieran entre sí a los barrios o subcentros existentes. Así, en Chichén Itzá hay cuando menos ocho caminos o calzadas internas, construidas con piedras y sascab compactados. Todos los cuales parecen salir o partir de la gran plaza de El Castillo o Templo Principal de Kukulkán, cubriendo unos tres kilómetros de construcción. Un camino o calzada parte de El Castillo al Cenote Sagrado (170 metros de largo). Otro parte del Juego de Pelota con rumbo al Poniente (700 metros de largo). Uno sale de El Castillo de las Monjas (300 metros de largo) y de ahí continúa otro hacia el grupo de Los Tres Dinteles (1000 metros de largo). Uno más parte de El Caracol u Observatorio hacia el Cenote Xtoloc (200 metros de largo). Otro de Las Mil Columnas hacia el Oriente (140 metros de largo) y otro sale de la Hacienda de Chichén hacia el grupo de Las Jambas Jeroglíficas (220 metros de largo), constituyendo todos ellos una verdadera trama vial.[6]

En el video-documental titulado Cenotes de Yucatán y Quintana Roo. El agua del origen. Piedras que hablan, se indica que Sacbé quiere decir “Camino blanco”. Designaba los caminos que unían a las ciudades sagradas. Por extensión, las rutas subacuáticas también han recibido este nombre. En este mismo material audiovisual Guillermo de Anda (Arqueólogo Subacuático del INAH) y Juan Villoro (Escritor) están en las profundidades del Cenote Hultún, ubicado en la zona arqueológica de Chichén Itzá, de Yucatán. Hablan de este asunto y dicen: “En nuestro proyecto del 2007, encontramos un sacbé que tiene más de cien metros de largo, con dirección al Noroeste, llega hasta un punto natural del cenote y gira hacia el Oeste. Que es la dirección que toman los muertos para ir al inframundo maya o Xibalbá. Y el sacbé sigue hasta que el agua se vuelve muy profunda, pero ellos, los mayas, pusieron dos enormes piedras, perfectamente labradas, en forma cuadrada, indicando la continuación del Sacbé. Los cenotes, el Juego de Pelota y los sacrificios están interrelacionados en el imaginario maya. El Juego de Pelota representa esa grieta en la tierra, generando un portal a través del cual se accede al otro mundo, el mundo de los espíritus, el de las deidades…Un día bajamos a bucear cuatro personas, íbamos asustados porque no sabíamos si íbamos a regresar, uno de nuestros compañeros oyó un ruido y escuchó que estaba entrando una especie de serpiente, como emplumada y con una especie de crin de caballo. Alfredo López Austin habla de la persistencia de estos mitos en el llamado núcleo duro del conocimiento, las leyendas y los mitos colectivos”.[7]

Agregan que: “Hay una leyenda que habla de un Sacbé submarino que llevaría, digámoslo así, hacia Occidente, y que alguna vez los valores culturales primigenios y el Dios Kukulkán podrían regresar. Como el mito del regreso de Quetzalcóatl en la cultura náhuatl, pero ahora relacionada con el mundo submarino de los mayas. Los mitos están muy vivos aquí mismo en Chichén Itzá. Hay un mito que dice que hay un Sacbé que pasa por debajo de la tierra, por debajo del cenote sagrado, a un lado de El Castillo, luego va al Juego de Pelota y llega hasta la gran Tenochtitlán”.

Se agrega en el documental que hace 9 mil años el nivel del mar subió hasta inundar todas las cuevas y cenotes de la Península de Yucatán. Los restos de humanos más antiguos que se han encontrado en la península datan de hace 12 mil años. La Península de Yucatán abarca los estados de; Campeche, Quintana Roo y Yucatán. La mayoría de los cenotes se encuentran al Norte de la península. En la síntesis del documental se indica que “una característica en la península es sin lugar a duda la existencia de cenotes, fuentes de agua, pero también de conocimiento. En su interior ha sido recuperada información que nos remonta a los primeros pobladores de la península y, también, a las costumbres funerarias y mitos de los antiguos mayas. En las aguas interiores del cenote Aktun Ha u Hoyo Negro, se ha registrado la existencia de un cráneo humano y huesos de megafauna prehistórica, de alrededor de 10,000 años antes del presente. En el Cenote Sagrado de Chichén Itzá existe uno de los sitios con mayor historia de investigaciones, cuyos resultados lo ubican como un lugar de culto y peregrinación para los antiguos mayas”.

El personaje citado como Voc, en el libro Popol Vuh, de los mayas quichés, se le menciona como un “Gavilán Mensajero” de los sangrientos Señores o Demonios de Xibalbá, la región del inframundo. Fue él quien les avisó a los hermanos gemelos, Hun Ahpú e Ixbalanqué, que bajaran al infierno para realizar un Juego de Pelota contra los demonios, con el fin de engañarlos y matarlos. [8]

La figura de Vukub Hun Ahpu, en la antigua cultura quiché, era uno de los 2 hijos de Piyacoc y Mucacane. Era un ser siete veces sobrenatural, o un ser de siete formas. [9]

Escrito como Vukub Hunahpú, era hermano de Hun Hunahpú, el padre de los gemelos Hun Ahpú e Ixbalanque: sus sobrinos. Vukub Hunahpú nunca se casó y permaneció soltero. También fue asesinado por los Demonios de Xibalbá, junto con su hermano, cuando fueron engañados en el Juego de Pelota. Se agrega en el texto que éste y su hermano eran grandes adivinos. Era mucha su sabiduría aquí en la tierra. Eran muy buenas sus tradiciones y costumbres. [10]

Continuará…


[1] VON HAGEN, Víctor W. Obra citada, ps. 38, 39, 40, 41.

[2] PIÑA CHAN, Román. (2013). Chichén Itzá. La ciudad de los brujos del agua.  2ª. edición. México: Fondo de Cultura Económica, p.23.

[3] DE LANDA, Fray Diego. (1566). Relación de las cosas de Yucatán. Sacada de lo que escribió el Padre Fray Diego de Landa, de la Orden de San Francisco. Obispo de esa Diócesis. Versión en PDF, p.14.

Obtenido de la página electrónica: https://www.wayeb.org/download/resources/landa.pdf

[4] DE LANDA, Fray Diego. Obra citada, p. 88.

[5] Véase el documental: El despertar de los mayas. Subido a la web el 31 de mayo de 2013. Duración de 44 minutos y 24 segundos. Producción de Canal Once. Narrado por la Arqueóloga Érika Morales.  Entrevista a expertos como; Alejandro Farah (astrónomo), quien habla sobre el Códice Dresde y la sistemática astronomía del mundo antiguo. Contiene imágenes del Museo Carlos Pellicer. El Epigrafista Carlos Pallán habla de la simbólica y expresiva escritura maya. Recuperado de la página electrónica: https://www.youtube.com/watch?v=ltr0cJpPP5o&t=125s

[6] PIÑA CHAN, Román. (2013). Chichén Itzá. La ciudad de los brujos del agua, p.106.

[7] ARENAS, Yordi (Productor Ejecutivo); GALICIA, Ana (Productora); FERNÁNDEZ, Julio (Realizador) y otros. (Fecha de estreno: 1 de abril del 2020). Cenotes de Yucatán y Quintana Roo. El agua del origen. Piedras que hablan. México: Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Televisión Metropolitana de Canal 22, National Geographic y Universidad Autónoma de Yucatán. Video documental con duración de 50 minutos y 15 segundos. Contiene entrevistas a: Luis Alberto Matos, Helena Barba y Guillermo de Anda (Arqueólogos del INAH), Roberto Chávez y Alberto Nava (Exploradores Subacuáticos). Juan Villoro (Guión y conducción). Obtenido de la página electrónica:

[8] Popol Vuh, p. 195.

[9] MORALES GÓMEZ, Antonio. Obra citada, ps.91-92.

[10] Popol Vuh, ps. 44 y 195.

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