Hungría mantuvo el veto al préstamo de 90 mil millones de euros de la Unión Europea (UE) a Ucrania, pese al gesto de Bruselas para ayudar a reanudar el suministro de crudo a través del oleoducto Druzhba, mientras los Estados miembros aumentaron la presión sobre Budapest y anunciaron que esperan entregar el primer tramo de ayuda a Kiev en abril.
El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, llegó a la cumbre de líderes europeos dejando claro que, como viene haciendo desde finales de enero, bloqueará el préstamo de 90 mil millones de euros mientras no se restablezca el tránsito de petróleo ruso por el oleoducto Druzhba, dañado por ataques de Moscú.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, aseguraron al término de la reunión en una rueda de prensa que la UE encontrará la forma de desbloquear ese préstamo, aunque no ofrecieron detalles de cómo hacerlo.
Von der Leyen dijo que esa asistencia a Ucrania está bloqueada porque “hay quien no ha cumplido con su palabra” y aseguró que la UE dará con la manera de sacar el préstamo adelante, una tarea que admitió será difícil, pero en la que los 27 van a seguir trabajando.
Por su parte, Costa señaló que “ahora tendremos que cumplir con ello” (en referencia a los 90 mmde) e insistió en que “de una manera u otra lo haremos”.
Dijo en ese sentido que, aunque el tema no se debatió en la cumbre, los jefes de Estado y de Gobierno tomaron la palabra para “condenar claramente la actitud de Viktor Orbán y recordar que un acuerdo es un acuerdo, que todos los líderes deben cumplir su palabra y que nadie puede chantajear al Consejo Europeo”.
“Hay que tener en cuenta que no se actúa de buena fe cuando se pone una condición”, añadió Costa.

