Por Amador Contreras Torres
(Segunda de 2 partes)
A DESTACAR. Los partidos, los actores y los protagonistas se empiezan a mover, adelantando los tiempos para la sucesión gubernamental. En Morena, se perfila a Rosi Bayardo como la posible candidata de Morena a la gubernatura; sin embargo, hay otros nombres como el titular de la SEP, Mario Delgado Carrillo, quien se ha mostrado muy mesurado y discreto sobre ese tema. No ha dicho nada al respecto, no ha mostrado sus cartas y ha sido víctima de fuertes golpes políticos que buscan afectarlo. También hay voces y opiniones de expertos que ven como una buena carta para la gubernatura al Rector de la Universidad, Christian Torres Ortiz, quien ha dicho que sí le interesa la política, le interesa el destino de Colima, pero su prioridad es la institución educativa. ENCUENTRO. En este orden de ideas, la semana pasada hubo una cena en la que estuvieron el alcalde de Colima, la diputada Lizzie Moreno, el ex gobernador Fernando Moreno y el Rector Christian Torres, lo que de inmediato generó muchos comentarios entre la gente y entre los círculos políticos del estado, y creen ver una posible candidatura a la gubernatura del alcalde Riult Rivera, en el contexto de una alianza coyuntural que perfilaría a la alcaldía de Colima a la diputada Lizzie Moreno. Esto es lo que se comenta tras bambalinas. En fin, la política es el reino de la incertidumbre, pero también, el arte de lo posible. ALIANZAS. Se mueven las fichas, se tejen alianzas y se cocinan acuerdos rumbo a la madre de todas las batallas en el 2027. Riult llega más fuerte que Mely Romero a la actual coyuntura, un tema que es visto y aprobado por los diversos grupos políticos. Entonces, es Rosi por Morena y por la oposición es Riult. Lo que parece es. En lo que concierne a Virgilio Mendoza, es el tercero en el tablero político. Es un tipo carismático y el político más completo de la escena colimense actual. Tiene el manejo popular y la capacidad de conexión con el pueblo que tenían políticos de antaño como el senador Antonio Salazar que a punto estuvo de llegar a la gubernatura en lugar de Griselda Álvarez en 1979, pero se le atravesó Margarita López Portillo y ya nada se supo hacer. Virgilio no acepta la candidatura de Rosi y siente que ahora es su momento. Virgilio es colmilludo y sagaz. Para decirlo sumariamente, es un animal político en el mejor sentido del término. MORENA En lo que respecta a Rosi Bayardo, si bien es cierto que es un cuadro que necesita crecer más y consolidarse cuenta con el apoyo decisivo del grupo gobernante. La gobernadora Indira apuesta por esta carta y esto no es un dato menor. Si las cosas se conducen sobre los rieles actuales lo más previsto y lo más lógico es que Rosi sea la candidata de Morena a la gubernatura. El gobierno estatal considera a Manzanillo como el “epicentro de la transformación”. El poder es la producción de los efectos deseados. Lo dijo Bertrand Russel, en una de las mejores definiciones de lo que es el poder. Así las cosas, dependiendo también de los acuerdos nacionales entre Morena y el Verde, para la gubernatura se perfilan Rosi o Virgilio, y por el lado de la oposición se perfila Riult Rivera. Los severos ataques que ha recibido por parte de Morena en la prensa y en las redes sociales, revelan que en Morena le temen a Riult Rivera. No se dan cuenta, que, en lugar de debilitarlo, lo fortalecen. Bien lo dijo Nietzsche: “Lo que no me mata, me fortalece”. Los ataques ponen en el arrancadero a Riult Rivera y lo fortalecen para el futuro. ACUERDOS. Las negociaciones y acuerdos entre los grupos políticos locales y nacionales están muy avanzadas y hay logrado adelantar el reloj político. Morena dijo que tendrán candidatos a la gubernatura desde junio de este año y de inmediato el PRI y el PAN se movieron, mostraron sus cartas y presionan para de una buena vez abrir las cartas de la sucesión gubernamental en 17 estados y ponerle un freno al plan B gubernamental de la reforma electoral. No es un dato menor que el PT se oponga a la fecha de revocación de mandato y no quiere ventajas indebidas para Morena. O sea, el PT ya no quiere ser aliado y en un gesto de audacia y astucia, Alito Moreno de plano invita a Alberto Anaya, líder del PT a irse a la oposición. Las fuerzas se mueven y se fortalecen los pesos y contrapesos del poder rumbo al 2027, la aduana de la sucesión presidencial en el 2030, la hora en que el país tiene que decidir entre el cambio o la continuidad en un mundo que se debate entre la violencia y la incertidumbre.
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